Cuando llegan las grandes citas, los mejores futbolistas acostumbran a dar un paso al frente. Kylian Mbappé ha vuelto a demostrar en el Mundial que pertenece a ese reducido grupo de jugadores capaces de decidir un torneo. Tras una temporada marcada por la presión de su estreno en el Real Madrid, el delantero francés ha recuperado su mejor versión con la camiseta de su selección y lidera la candidatura de Francia al título.
El atacante ha combinado velocidad, desborde y una eficacia letal en los últimos metros. Más allá de los goles, Mbappé está siendo el principal foco ofensivo del conjunto dirigido por Didier Deschamps. Cada balón que pasa por sus botas genera sensación de peligro y obliga a las defensas rivales a multiplicar las ayudas para tratar de frenarle.
Su actuación en los octavos de final frente a Suecia confirmó que atraviesa uno de sus mejores momentos del campeonato. Participó de forma decisiva en la victoria francesa, liderando los ataques con la naturalidad de quien ya está acostumbrado a cargar con el peso de una selección que aspira a todo. Francia avanzó con autoridad y volvió a enviar un serio aviso al resto de favoritas.
A sus 27 años, Mbappé afronta el torneo con la madurez de un veterano y el hambre de quien todavía quiere seguir escribiendo historia. Ya campeón del mundo en 2018 y protagonista absoluto en la final de 2022, el delantero busca ahora añadir una segunda estrella a su brillante palmarés y consolidarse definitivamente entre los mejores futbolistas de todos los tiempos.
El Mundial entra en su fase decisiva y Francia sabe que gran parte de sus opciones pasan por el rendimiento de su gran estrella. Mientras Mbappé mantenga este nivel, el conjunto francés seguirá siendo uno de los grandes aspirantes al título. Porque cuando el ‘10’ acelera, el fútbol vuelve a girar a su alrededor.




