Portugal, el obstáculo de España hacia los cuartos: un duelo entre dos candidatos

Portugal, el obstáculo de España hacia los cuartos: un duelo entre dos candidatos

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España ya conoce a su rival en los octavos de final del Mundial 2026. Será Portugal, que selló su clasificación tras imponerse con sufrimiento a Croacia (2-1) y que reeditará uno de los grandes clásicos del fútbol europeo. El duelo, programado para el próximo lunes en Dallas, enfrentará a dos selecciones que llegan en un gran momento, aunque con caminos muy diferentes hasta alcanzar esta ronda.

El camino de Portugal
La selección dirigida por Roberto Martínez comenzó el torneo liderando el Grupo K. Los lusos debutaron con una convincente victoria frente a Uzbekistán, pero después dejaron algunas dudas con dos empates consecutivos ante la República Democrática del Congo y Colombia. Aun así, terminaron primeros de grupo gracias a su mayor regularidad.

En dieciseisavos les esperaba una exigente Croacia de Luka Modrić. Portugal sufrió más de lo esperado. Los croatas se adelantaron en el marcador y obligaron a los portugueses a remar contracorriente. Cristiano Ronaldo empató desde el punto de penalti y, cuando el encuentro parecía destinado a la prórroga, Gonçalo Ramos apareció en el tiempo añadido para firmar el definitivo 2-1. Fue un partido cargado de emoción, marcado además por el homenaje a Diogo Jota en el primer aniversario de su fallecimiento.

Portugal sigue destacando por la calidad de su centro del campo, con Bruno Fernandes como principal generador de juego, el desequilibrio de Rafael Leão y Pedro Neto por las bandas y la experiencia de Cristiano Ronaldo, que continúa siendo decisivo en los momentos importantes. Roberto Martínez ha construido un equipo con más control del balón que en anteriores generaciones, aunque sigue mostrando ciertas dudas defensivas cuando el rival consigue correr al espacio.

España llega lanzada. La selección de Luis de la Fuente firmó una fase de grupos muy sólida, terminando como primera del Grupo H gracias a una defensa prácticamente inexpugnable y un juego cada vez más fluido. El equipo ha encontrado el equilibrio entre la juventud de Lamine Yamal, Nico Williams o Pau Cubarsí y la experiencia de futbolistas como Rodri, Dani Olmo o Mikel Oyarzabal.
En los dieciseisavos, La Roja firmó probablemente su mejor actuación del campeonato. Austria apenas encontró opciones ante una España dominante, que resolvió el encuentro con autoridad gracias al doblete de Mikel Oyarzabal y al tanto de Pedro Porro para el definitivo 3-0. Más allá del resultado, las sensaciones fueron excelentes: presión alta, velocidad en circulación y una defensa que sigue sin conceder apenas ocasiones.

Un clásico con mucha historia
España y Portugal volverán a verse las caras en un gran torneo internacional. Los precedentes mundialistas favorecen ligeramente a la selección española.
El primero llegó en los octavos de final del Mundial de Sudáfrica 2010. Un solitario gol de David Villa clasificó a España hacia unos cuartos de final que acabarían desembocando en el único título mundial de su historia.
El segundo enfrentamiento fue en el Mundial de Rusia 2018. Aquel espectacular empate (3-3) quedó para la historia gracias al hat-trick de Cristiano Ronaldo y al brillante intercambio de golpes entre ambas selecciones.


En el historial absoluto, el equilibrio también ha sido la nota dominante durante las últimas décadas. España suma más victorias, pero Portugal ha conseguido competir de tú a tú en los enfrentamientos recientes, incluido el triunfo en la final de la Liga de Naciones disputada el pasado año.

Una final anticipada
Por calidad, nombres y momento de forma, el España-Portugal aparece como uno de los grandes atractivos de los octavos de final. La Roja llega con mejores sensaciones futbolísticas y una mayor solidez colectiva. Portugal, en cambio, cuenta con una generación repleta de talento ofensivo y con la capacidad de decidir partidos igualados gracias a futbolistas como Cristiano Ronaldo, Bruno Fernandes o Gonçalo Ramos.
El lunes, en Dallas, solo uno de los dos gigantes ibéricos seguirá soñando con levantar la Copa del Mundo. Todo apunta a un partido marcado por los pequeños detalles y con aroma de final anticipada.