Una noche fría, un final cruel

Una noche fría, un final cruel

El Zaragoza cayó en la prórroga ante el Burgos tras un partido lento y sin chispa. Cuando el duelo parecía irse a los penaltis, una lesión de Saidu descolocó a los locales y Mario González aprovechó el despiste para marcar el 0-1 definitivo en el minuto 117. Un final cruel para los de Sellés.