La Rojita no tiene freno: exhibición ante Croacia y billete para la gran final

La Rojita no tiene freno: exhibición ante Croacia y billete para la gran final

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La selección española sub-19 continúa firmando un campeonato para el recuerdo. El conjunto dirigido por Paco Gallardo se clasificó para la gran final del Europeo tras imponerse con un incontestable 3-0 a Croacia en una semifinal en la que volvió a demostrar por qué es el equipo más dominante del torneo. Con personalidad, calidad y un fútbol ofensivo que volvió a deslumbrar, La Rojita alcanzó su tercera final consecutiva sin conceder un solo gol en todo el campeonato.

España salió decidida a hacerse con el control del encuentro desde el pitido inicial. Como viene siendo habitual durante todo el torneo, la posesión fue española, moviendo el balón de un lado a otro con paciencia y velocidad para desgastar a una Croacia que apenas podía salir de su propio campo. La presión alta impedía cualquier intento de reacción balcánica y las ocasiones comenzaron a llegar con naturalidad.

El dominio tuvo premio muy pronto. En el minuto 11, Xavi Espart abrió el marcador culminando una brillante acción colectiva. Thiago Pitarch filtró un magnífico pase entre líneas y Espart definió con serenidad para superar al guardameta croata y desatar la alegría de la expedición española. El tanto hizo todavía más fuerte a una selección que siguió monopolizando el balón y controlando completamente el ritmo del partido. 

Tras el descanso, España no levantó el pie del acelerador. Lejos de proteger la ventaja, el combinado nacional continuó buscando la portería rival y encontró el segundo gol en el minuto 53. De nuevo apareció Thiago Pitarch, protagonista absoluto del encuentro, para asistir con precisión a Jorge Salinas, que llegó desde atrás y definió con un remate impecable para ampliar la ventaja y dejar la semifinal muy encarrilada.  

Croacia intentó reaccionar con algunos cambios, pero se encontró con una defensa española prácticamente infranqueable. La línea defensiva volvió a mostrarse segura, mientras el centro del campo manejaba cada posesión con una madurez impropia de una categoría juvenil. España jugaba con confianza, sin precipitarse y esperando el momento adecuado para asestar el golpe definitivo.

Ese momento llegó en la recta final del encuentro. Hugo López, muy activo durante todo el campeonato, encontró el desmarque de Ousmane Diallo, que atacó el espacio con potencia antes de definir con sangre fría para establecer el definitivo 3-0. Un gol que certificaba una clasificación incontestable y premiaba la enorme superioridad mostrada por España durante los noventa minutos.

La victoria confirma el extraordinario momento que atraviesa esta generación. España ha alcanzado la final con un balance espectacular, mostrando un fútbol ofensivo, solidario y eficaz, además de una fortaleza defensiva sobresaliente que le ha permitido llegar al último partido del campeonato sin encajar un solo tanto. Ahora solo queda un paso más para conquistar un nuevo título continental y poner el broche de oro a un Europeo en el que La Rojita está dejando claro que su talento no tiene techo.