El joven jugador formaba parte de la academia rojiblanca en Venezuela y fue hallado sin vida tras el derrumbe de un edificio en La Guaira provocado por los terremotos que sacudieron el país.
El Atlético de Madrid Academia Venezuela ha despedido con profundo dolor a Lucas Eduardo Gámez Martínez, uno de sus jóvenes jugadores, fallecido tras los terremotos que golpearon Venezuela el pasado 24 de junio. El pequeño formaba parte de la estructura formativa rojiblanca en el país, donde compartía entrenamientos, vestuario y pasión por el fútbol con otros niños de la academia.
Lucas se encontraba en La Guaira, una de las zonas más afectadas por el desastre, cuando el edificio Miramar, situado en Caraballeda, se derrumbó como consecuencia de los seísmos. Durante días, los equipos de rescate trabajaron entre los escombros con la esperanza de encontrarlo con vida, mientras su familia mantenía la búsqueda y recibía el apoyo de miles de personas.
La noticia de su fallecimiento ha golpeado especialmente a la comunidad del Atlético de Madrid en Venezuela. La academia publicó un mensaje de despedida en el que trasladó sus condolencias a la familia Gámez Martínez y recordó a Lucas no solo como un jugador con talento sobre el césped, sino también como parte de la familia rojiblanca.
Su imagen con la camiseta del Atlético se ha convertido en un símbolo de recuerdo para compañeros, entrenadores y familiares. En el fútbol formativo, cada jugador representa mucho más que una ficha o una posición en el campo: es un niño que aprende, compite, sueña y construye vínculos a través del balón.
La Academia Venezuela quiso destacar precisamente esa huella. Lucas era uno de esos jóvenes futbolistas que vivía el juego desde la ilusión, con la energía propia de quien todavía entiende el fútbol como un lugar de aprendizaje, amistad y pertenencia.
El impacto de la tragedia también ha trascendido el ámbito deportivo. Varios medios han informado de que Lucas era argentino y se encontraba en Venezuela de visita junto a familiares cuando se produjo el derrumbe del edificio. Su caso movilizó durante días a equipos de rescate y generó una amplia ola de solidaridad en redes sociales.
El Atlético de Madrid Academia Venezuela ha querido cerrar su mensaje con una despedida marcada por el respeto y el cariño hacia el joven jugador. En un momento de enorme dolor para su familia y seres queridos, el fútbol queda en un segundo plano, pero también sirve como espacio de unión para acompañar, recordar y mantener viva su memoria.




