La Rojita se proclama campeona de Europa tras derrotar a Alemania (2-0) en una final de enorme madurez. Los goles de Hugo López y Mario Rivas coronan un campeonato perfecto de una Selección que termina el torneo sin encajar un solo gol.
España vuelve a mirar a Europa desde lo más alto. La Selección Española Sub-19 se ha proclamado campeona del Europeo de Gales después de imponerse por 2-0 a Alemania en la gran final disputada en el Racecourse Ground de Wrexham.
Un título construido desde el talento, la personalidad y una solidez defensiva extraordinaria. El equipo dirigido por Paco Gallardo ha firmado un campeonato prácticamente perfecto y ha vuelto a demostrar que el futuro del fútbol español continúa escribiéndose con letras de oro.
La final no fue sencilla. Alemania salió al terreno de juego con intensidad, presión alta y la intención de incomodar la salida de balón española. Durante los primeros minutos, el combinado germano consiguió llevar el encuentro a un escenario incómodo para La Rojita.
España tuvo paciencia.
Sin precipitarse, comenzó a crecer con el paso de los minutos. La posesión fue cambiando de dueño y el centro del campo español empezó a encontrar espacios. Quim Junyent tomó el mando del partido, España adelantó metros y Alemania comenzó a sufrir cada vez más cerca de su propia área.
Y cuando el descanso ya aparecía en el horizonte, llegó el primer golpe.
Hugo López rompe la final
Minuto 44. España encontró el premio a su crecimiento en el partido. Hugo López apareció en el momento decisivo para abrir el marcador y desatar la alegría española.
El atacante culminó la acción para superar al guardameta alemán y colocar el 1-0 justo antes del descanso.
Un gol psicológico.
Un golpe durísimo para Alemania y una recompensa enorme para una España que había sabido interpretar cada momento de la final.
La Rojita se marchaba al vestuario con ventaja. Pero todavía quedaba mucho por escribir.
Mario Rivas pone a España camino del título
España regresó al terreno de juego decidida a no especular. Y apenas habían transcurrido unos minutos de la segunda mitad cuando llegó el segundo.
Minuto 48. Saque de esquina para España y Mario Rivas se elevó para conectar un poderoso remate de cabeza. El balón terminó en la portería alemana.
2-0. España comenzaba a acariciar la Copa de Europa.
El gol permitió al equipo de Paco Gallardo controlar todavía más el encuentro. Alemania trató de reaccionar, adelantó líneas y buscó reducir diferencias, pero se encontró una y otra vez con un bloque español tremendamente sólido.
Y cuando los germanos consiguieron superar la defensa apareció Manu González.
El guardameta español volvió a demostrar por qué ha sido una de las grandes figuras del campeonato. Seguro, concentrado y decisivo, mantuvo nuevamente su portería intacta.
Alemania lo intentó hasta el final.
España resistió.
Cada despeje se celebraba. Cada recuperación acercaba un poco más el título. Desde el banquillo, los jugadores españoles vivían de pie los últimos minutos.
El reloj avanzaba.
La Copa estaba cada vez más cerca.
Hasta que llegó el pitido final.
CAMPEONES DE EUROPA
Los jugadores españoles corrieron sobre el césped de Wrexham.
Abrazos. Lágrimas. Celebraciones.
España campeona de Europa Sub-19.
La generación de 2007 culminaba un torneo extraordinario con pleno de victorias, 19 goles a favor y ningún gol encajado.
Un dato que explica la enorme superioridad mostrada por La Rojita durante todo el campeonato.
Desde la fase de grupos hasta la gran final, España ha demostrado fútbol, talento y una madurez competitiva impropia de jugadores tan jóvenes.
Quim Junyent, capitán y líder del equipo, fue elegido mejor jugador del torneo. José Antonio Morante, con cuatro goles, terminó compartiendo la Bota de Oro del campeonato.
Pero por encima de las individualidades apareció un equipo.
Una Selección.
Una generación que ha demostrado que el futuro del fútbol español está en buenas manos.
El futuro ya está aquí
España vuelve a levantar un título europeo en categoría Sub-19 y amplía una historia de éxito construida durante décadas.
Muchos de los jugadores que hoy celebran sobre el césped de Wrexham comenzarán muy pronto a llamar a las puertas del fútbol profesional.
Algunos ya lo están haciendo.
Hoy son campeones de Europa Sub-19.
Mañana, quién sabe hasta dónde podrán llegar.
Porque esta generación no solo ha ganado un Europeo.
Ha dejado una advertencia al fútbol europeo;
España tiene futuro.
España tiene talento.
Y España vuelve a reinar en Europa.




