Álex Baena, el héroe de Wembley

Álex Baena, el héroe de Wembley

Si te ha gustado, COMPARTE

Hay noches que convierten a un futbolista en protagonista. Y hay noches que lo colocan para siempre en la memoria de una selección. Para Álex Baena, Wembley ya forma parte de esa historia.

España estrenaba sus dos estrellas en el escenario más emblemático posible. Wembley. Inglaterra enfrente. Y una camiseta de campeona del mundo que todavía parecía pesar de orgullo.

La noche comenzó de la mejor manera posible con el gol de Lamine Yamal, pero Inglaterra reaccionó y consiguió darle la vuelta al encuentro. Anthony Gordon y Harry Kane colocaron el 2-1 en el marcador y llevaron a España a un escenario incómodo.

Entonces apareció él.

Baena cambió el guion

Luis de la Fuente movió el banquillo y dio entrada a Álex Baena y Mikel Oyarzabal. Dos cambios destinados a modificar el rumbo de una noche que comenzaba a complicarse.

Y Baena necesitó muy poco.

El futbolista del Atlético de Madrid recibió el balón en la frontal, se acomodó y soltó un disparo que terminó en el fondo de la portería inglesa. Minuto 60. 2-2.

Wembley volvía a escuchar el rugido de España.

No fue solamente un gol. Fue una respuesta. Una aparición en el momento en el que más necesitaba España recuperar la calma y volver a creer en la remontada.

La propia RFEF destacó cómo la entrada de Baena y Oyarzabal volvió a cambiar el partido, con el centrocampista marcando el empate apenas unos minutos después de saltar al césped.

De héroe a asistente

Pero Alex todavía tenía algo más que decir.

El empate devolvió a España la confianza y el equipo comenzó a encontrar nuevamente espacios. En el minuto 74 llegó la remontada definitiva.

Esta vez Baena no fue el encargado de marcar.

Fue el encargado de regalar el último pase.

Álex encontró a Oyarzabal y Mikel hizo el resto. 2-3.

España había conseguido darle la vuelta al partido y lo había hecho en Wembley, ante una Inglaterra que había llegado a ponerse por delante.

Dos futbolistas que habían comenzado el encuentro en el banquillo terminaron siendo protagonistas absolutos de la remontada.

El talento de aparecer cuando más se necesita

La historia de Baena con la selección ya venía escrita con letras importantes.

En 2024 conquistó la Eurocopa. Ese mismo verano fue campeón olímpico. Y en 2026 se proclamó campeón del mundo con España. La RFEF señala que se convirtió en el primer futbolista en encadenar esos tres grandes títulos internacionales de manera consecutiva.

Pero Wembley añadió otra página.

Una página diferente.

Porque esta vez no necesitó 90 minutos para dejar su huella.

Le bastaron unos minutos.

Entró cuando España necesitaba una reacción, marcó el empate y después participó directamente en el gol que completó la remontada.

Gol y asistencia.

Y una nueva noche para recordar.

Wembley también tiene memoria

Hay algo especial en que España vuelva a Wembley después de aquella final de la Eurocopa de 2024.

Aquel estadio que tantas historias ha contado volvió a ser escenario de una noche inolvidable para la selección española.

La campeona del mundo estrenó sus dos estrellas con una victoria ante Inglaterra por 2-3, sumó sus primeros tres puntos en la Nations League y amplió a 39 partidos su racha de encuentros invicta.

Y en el centro de esa remontada estuvo Álex Baena.

El futbolista que entró desde el banquillo.

El que apareció cuando España más lo necesitaba.

El que convirtió el 2-2.

El que asistió en el 2-3.

El que volvió a demostrar que, cuando el escenario exige personalidad, él no se esconde.

Una noche que ya es suya

Quizá dentro de unos años se recuerde el 26 de septiembre de 2026 como la noche en la que España estrenó su segunda estrella en Wembley.

Quizá se hable del gol de Lamine.

Quizá del penalti que Harry Kane mandó al larguero.

Quizá de la remontada.

Pero entre todas esas imágenes habrá una que tendrá nombre propio.

Álex Baena.

Porque Wembley no solo fue testigo de una victoria española.

También fue testigo de cómo un futbolista salió del banquillo y cambió una historia que parecía complicarse.

Una aparición.

Un gol.

Una asistencia.

Una remontada.

Y una noche que ya forma parte de su historia con La Roja.

Álex Baena, héroe de Wembley.