Este 30 de junio marca el final de la vinculación de Óscar Mingueza con el Celta de Vigo. El defensa catalán concluye su contrato tras cuatro temporadas en Balaídos, poniendo punto y final a una etapa en la que pasó de ser una apuesta de futuro a convertirse en uno de los futbolistas más importantes del conjunto celeste.
Llegado en el verano de 2022 procedente del FC Barcelona, Mingueza encontró en Vigo la continuidad que necesitaba para relanzar su carrera. Bajo las órdenes de distintos entrenadores y, especialmente, con Claudio Giráldez, el internacional español mostró su mejor versión gracias a su polivalencia, pudiendo actuar como central, lateral o carrilero con el mismo rendimiento.
Durante su estancia en el club gallego disputó 147 partidos oficiales, aportando solidez defensiva, salida de balón y una importante presencia ofensiva cuando el equipo lo necesitó. Su crecimiento en el Celta también le permitió regresar a las convocatorias de la selección española, confirmando la evolución de un futbolista que recuperó protagonismo en LaLiga.
El Celta intentó prolongar su contrato durante los últimos meses, consciente del peso que había adquirido en el vestuario y sobre el césped. Sin embargo, las negociaciones no llegaron a buen puerto y el defensa ha decidido emprender un nuevo desafío profesional una vez finalizado su compromiso con la entidad viguesa.
Su marcha supone una baja sensible para Claudio Giráldez, que pierde a uno de los jugadores más fiables de su sistema. Además de su rendimiento, Mingueza deja el recuerdo de un futbolista comprometido con el proyecto, que siempre mostró profesionalidad y una implicación total con el club y la afición.
A partir de este 1 de julio, el defensa será libre para firmar por cualquier equipo. Aunque su próximo destino todavía no es oficial, diferentes clubes europeos han seguido de cerca su situación durante los últimos meses, atraídos por la posibilidad de incorporar a un internacional español sin coste de traspaso.
Con su salida, el Celta cierra un capítulo importante de los últimos años. Mingueza deja Balaídos después de consolidarse como uno de los referentes deportivos del equipo y con el reconocimiento de una afición que supo valorar su crecimiento y entrega desde el primer día.




