El delantero celeste sufre una rotura miotendinosa en el sóleo de la pierna izquierda y estará alrededor de mes y medio alejado de los terrenos de juego. La lesión supone un nuevo contratiempo para el compostelano, que vuelve a frenar su progresión después de un inicio de temporada marcado por los problemas físicos.
Malas noticias para el RC Celta. Borja Iglesias vuelve a pasar por la enfermería en un momento en el que parecía comenzar a recuperar sensaciones y continuidad sobre el césped. El club vigués confirmó el pasado viernes que el delantero sufre una rotura miotendinosa en el sóleo de la pierna izquierda, una lesión que le mantendrá aproximadamente seis semanas de baja.
El problema físico se produjo durante un entrenamiento en la Cidade Deportiva Afouteza, cuando el atacante notó un dolor agudo que encendió las alarmas en el cuerpo técnico. Las pruebas médicas posteriores confirmaron el alcance de la lesión y obligaron al futbolista a iniciar un nuevo proceso de recuperación bajo la supervisión de los servicios médicos del club.
Una temporada marcada por los contratiempos
El inicio de curso está siendo especialmente complicado para Borja Iglesias. Después de proclamarse campeón del mundo con la selección española, el delantero se incorporó más tarde a la dinámica celeste y comenzó la temporada condicionado por diferentes problemas físicos.
Una primera lesión en el sóleo izquierdo le impidió participar en varios encuentros ligueros. Tras superar aquella dolencia, el compostelano regresó a la competición, pero las molestias reaparecieron y volvieron a limitar su disponibilidad.
Sus apariciones ante el Getafe, el Omonia Nicosia y el Racing de Santander permitieron vislumbrar una progresiva recuperación. Frente al Elche, además, dispuso de más minutos para continuar acumulando ritmo competitivo. Sin embargo, el nuevo contratiempo ha frenado nuevamente su progresión.
Esta recaída supone un golpe anímico y deportivo para un futbolista que buscaba dejar atrás un comienzo de temporada complicado y recuperar el protagonismo que tuvo en el equipo durante el curso anterior.
Claudio Giráldez pierde una pieza importante
La ausencia del delantero obliga a Claudio Giráldez a reorganizar sus alternativas ofensivas durante las próximas semanas. Borja Iglesias aporta presencia en el área, capacidad para jugar de espaldas y experiencia en una plantilla que afronta un calendario exigente entre LaLiga, la Europa League y la Copa del Rey.
El técnico celeste tendrá que encontrar soluciones mientras el compostelano trabaja para regresar en las mejores condiciones posibles. Ferran Jutglà, Iago Aspas y el resto de las alternativas ofensivas adquieren especial importancia ante la ausencia de un jugador que ofrece características diferentes en el frente de ataque.
La lesión llega, además, en un tramo de la temporada en el que cada partido puede resultar determinante para mantener las aspiraciones del conjunto vigués en las distintas competiciones.
El objetivo: regresar sin riesgos
El parte médico del Celta estima un periodo de recuperación de aproximadamente seis semanas. No obstante, la evolución del futbolista durante el tratamiento marcará los plazos definitivos de su regreso.
En este escenario, la prioridad será que Borja Iglesias complete una recuperación adecuada y pueda volver a competir sin molestias. Después de varias interrupciones en su preparación, el delantero necesita continuidad para recuperar sensaciones y encontrar nuevamente su mejor versión.
El celtismo espera volver a disfrutar de su Panda sobre el césped. Mientras tanto, el compostelano afronta un nuevo desafío personal: superar la lesión, dejar atrás los contratiempos y regresar para ayudar a un Celta que necesitará todas sus armas ofensivas en una temporada exigente.
Seis semanas por delante, un nuevo obstáculo que superar y un objetivo claro: volver más fuerte para rugir de nuevo con la camiseta celeste.




