El Atlético de Madrid recibe este domingo al Real Madrid en el Riyadh Air Metropolitano, en un derbi madrileño que llega en la séptima jornada de LaLiga con los dos grandes de la capital separados por apenas dos puntos. Simeone busca prolongar el buen momento rojiblanco, mientras Mourinho afronta su primer gran derbi liguero al frente del conjunto blanco.
Madrid vuelve a vestirse de derbi. El Metropolitano será este domingo el escenario de uno de esos partidos que trascienden la clasificación, el momento de forma o cualquier estadística. Atlético de Madrid y Real Madrid se citan en la séptima jornada de LaLiga con la capital pendiente de una tarde que promete intensidad, tensión y máxima exigencia.
El encuentro se disputará a las 16:15 horas y llega con el Real Madrid segundo, con 15 puntos, y el Atlético tercero, con 13. Una diferencia mínima que convierte los tres puntos en especialmente importantes para ambos.
El Atlético llega lanzado al derbi
El conjunto de Diego Pablo Simeone ha encontrado buenas sensaciones en sus últimos compromisos. Después de imponerse a la Real Sociedad por 0-3, el Atlético goleó al Osasuna por 4-0 en el Metropolitano, una actuación que reforzó la confianza del grupo antes de afrontar el gran partido de la jornada.
Simeone ha insistido durante estos días en la importancia de transformar la energía de la grada en fútbol. El técnico argentino reclamó el apoyo de su afición y destacó que el equipo necesita esa conexión con el estadio después del esfuerzo acumulado en un calendario especialmente exigente.
El entrenador rojiblanco también reconoció que su equipo todavía está en construcción después de un verano con importantes movimientos en la plantilla. Siete jugadores abandonaron el equipo y cinco incorporaciones llegaron al primer plantel, además de la presencia de jóvenes canteranos.
“El equipo está en construcción. Necesitamos tiempo, que en el fútbol no existe”, explicó Simeone.
Una frase que resume el momento del Atlético: talento, nuevas piezas y la necesidad de seguir encontrando automatismos.
Julián Álvarez, la gran incógnita
Una de las grandes cuestiones alrededor del derbi es Julián Álvarez. Simeone confirmó días atrás que el argentino continuaba recuperándose de sus molestias musculares y no participaría ante Osasuna.
Sin embargo, el delantero realizó parte del entrenamiento con el grupo el viernes, aunque posteriormente continuó con trabajo individual. Su evolución será determinante para conocer si puede estar disponible ante el Real Madrid.
Jonathan David aparece como otra de las alternativas ofensivas. Simeone ya explicó que valoraría si el canadiense podía comenzar de inicio o convertirse en una pieza importante desde el banquillo.
El Atlético, mientras tanto, cuenta con futbolistas capaces de asumir protagonismo en un encuentro de máxima exigencia.
El Real Madrid de Mourinho busca imponer su ritmo.
Enfrente estará un Real Madrid que llega al Metropolitano como segundo clasificado y que ha conseguido sumar 15 puntos en las seis primeras jornadas.
El conjunto blanco viene de sufrir hasta el último instante para derrotar al Elche. Carlos Espí volvió a aparecer en un momento decisivo para sellar una victoria que permitió al Madrid mantener su posición en la parte alta de la clasificación.
José Mourinho ha insistido desde el comienzo del campeonato en la necesidad de construir progresivamente un equipo competitivo. El técnico portugués considera que el conjunto todavía tiene margen de crecimiento y ha repetido que el trabajo diario debe servir para mejorar el rendimiento colectivo.
Tras el triunfo ante el Elche, Mourinho fue claro al explicar uno de los aspectos que más le preocupan: la capacidad del equipo para cerrar definitivamente los partidos.
“Hay partidos que parecen acabados y, al final, no lo están”, señaló el técnico madridista.
El derbi exigirá precisamente concentración durante los 90 minutos. Ante el Atlético, cualquier desconexión puede cambiar por completo el partido.
Mourinho: respeto máximo al Atlético
El técnico portugués ya había situado al Atlético entre los equipos que estarán en la pelea por los objetivos importantes de la temporada.
Mourinho destacó la estabilidad del proyecto rojiblanco y la continuidad de Simeone, además de valorar la capacidad del Atlético para mantenerse competitivo durante los últimos años.
“El Atlético de Madrid también estará, también será candidato”, afirmó Mourinho.
El entrenador madridista conoce perfectamente el significado de un derbi y sabe que el escenario será diferente al de cualquier otra jornada. La presión, el ambiente y el componente emocional convierten el partido en una prueba especial para su nuevo proyecto.
Un Metropolitano preparado para el gran duelo.
El Atlético quiere hacer valer el factor campo. El Metropolitano se ha convertido en un escenario especialmente incómodo para el Real Madrid en los últimos años y el conjunto rojiblanco pretende volver a convertir su estadio en el gran aliado para afrontar el derbi.
En el vestuario rojiblanco también se ha hablado de lo que significa este partido. Jan Oblak ha resumido la mentalidad con la que el Atlético afronta el choque:
“Cada derbi lo juegas para ganar y dejas todo en el campo”.
El guardameta es, además, uno de los hombres con mayor experiencia en este tipo de encuentros.
Marcos Llorente, otro de los protagonistas, conoce perfectamente las dos caras de esta rivalidad después de haberse formado en el Real Madrid y defender actualmente la camiseta rojiblanca.
“El derbi se explica solo”.
Una frase que refleja la dimensión de un partido que no necesita demasiadas explicaciones.
Más que tres puntos
Atlético y Real Madrid llegan separados por solo dos puntos y con objetivos ambiciosos. El conjunto blanco pretende mantener su posición en la zona alta, mientras el Atlético busca recortar la distancia y dar un golpe de autoridad ante su eterno rival.
Será también una prueba para dos proyectos que afrontan la temporada con entrenadores de enorme personalidad: Simeone, asentado como referente del banquillo rojiblanco, y Mourinho, que comienza una nueva etapa al frente del Real Madrid.
Dos estilos, dos vestuarios y una misma ciudad.
El Metropolitano decidirá quién sale reforzado de una tarde en la que el fútbol quedará durante 90 minutos reducido a una cuestión de orgullo, intensidad y precisión.
Porque un derbi nunca es un partido más.
Es el partido que todos quieren ganar.



