La selección española sub-19 afronta este sábado su examen más exigente de la fase de grupos del Europeo. Después de dos victorias convincentes que le han asegurado el pase a las semifinales y el billete para el próximo Mundial sub-20, el conjunto dirigido por Paco Gallardo se mide a una Alemania que también llega con pleno de triunfos. En juego estará el liderato del grupo y, sobre todo, una importante dosis de confianza de cara a las eliminatorias.
España ha dejado grandes sensaciones en sus dos primeros compromisos. El combinado nacional ha destacado por su dominio del balón, una presión asfixiante tras pérdida y una notable solidez defensiva, además de mostrar una gran capacidad para generar ocasiones. Futbolistas como Pablo García, Quim Junyent o Andrés Cuenca están siendo algunos de los nombres propios de un equipo que transmite madurez pese a su juventud.
Enfrente estará una Alemania con un enorme potencial ofensivo. El conjunto germano ha demostrado ser uno de los ataques más peligrosos del torneo, aunque también ha concedido oportunidades a sus rivales, como quedó reflejado en el vibrante 4-3 frente a Dinamarca. Otto Stange y Montrell Culbreath lideran una selección que apuesta por un fútbol vertical y que castiga cualquier error en las transiciones.
Las claves del encuentro pasarán por el control del centro del campo y la capacidad de España para imponer su ritmo. Si los de Gallardo consiguen monopolizar la posesión y minimizar las pérdidas, tendrán muchas opciones de neutralizar el peligro alemán. Por el contrario, un partido abierto favorecería las virtudes de un rival que se siente cómodo atacando con espacios.
Más allá del liderato, el duelo servirá para medir el verdadero techo de dos de las grandes favoritas al título continental. España busca confirmar que su brillante inicio de campeonato no ha sido casualidad y presentar definitivamente su candidatura al Europeo. Alemania, por su parte, quiere demostrar que tiene argumentos suficientes para discutir el favoritismo de la vigente campeona.
Todo apunta a un encuentro de alto nivel entre dos selecciones acostumbradas a competir por los grandes títulos en categorías inferiores. Un partido con aroma de final anticipada y una oportunidad inmejorable para enviar un mensaje al resto de aspirantes.




