De la ilusión al desencanto: el Celta deja escapar otra noche europea en Balaídos

De la ilusión al desencanto: el Celta deja escapar otra noche europea en Balaídos

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El conjunto de Claudio Giráldez se adelantó gracias a un gran gol de Pablo Durán, pero Besfort Zeneli firmó un doblete que terminó decidiendo el encuentro. Radu evitó un resultado más doloroso al detener un penalti en la segunda mitad.

El Celta volvió a vivir una noche europea de esas que dejan un sabor especialmente amargo. Balaídos se preparaba para disfrutar de una nueva cita continental, pero terminó asistiendo a otra derrota que complica el camino de los celestes en la Europa League. El Union Saint-Gilloise se llevó los tres puntos (1-2) después de remontar el tanto inicial de Pablo Durán, protagonista de una primera mitad en la que los vigueses encontraron el camino hacia la portería, aunque volvieron a pagar muy caro sus errores defensivos y la falta de contundencia en los metros finales.

La derrota tiene, además, una lectura que va más allá del resultado. El Celta mostró una versión mucho más reconocible que la ofrecida días atrás en Vallecas. Tuvo personalidad, momentos de buen fútbol, posesión y ocasiones suficientes para aspirar a otro desenlace. Sin embargo, volvió a marcharse de vacío. Porque en Europa los detalles también deciden partidos y los celestes siguen sin encontrar la regularidad necesaria para transformar sus buenas fases de juego en resultados.

Pablo Durán vuelve a aparecer cuando el Celta necesita respuestas

Noelia Ortiz

El encuentro comenzó con un Union Saint-Gilloise decidido a imponer su ritmo. El conjunto belga salió con una presión muy alta, dificultando la salida de balón de los hombres de Claudio Giráldez y obligando al Celta a trabajar desde posiciones incómodas.

Los primeros minutos fueron complicados para los locales, que necesitaron tiempo para encontrar espacios y asentarse sobre el terreno de juego.

Pero cuando el partido parecía inclinarse hacia el lado visitante, apareció Pablo Durán.

En el minuto 11, el delantero gallego aprovechó una buena acción colectiva para adelantar al Celta. Sergio Carreira encontró el momento y el espacio para asistir a su compañero, que no desaprovechó la oportunidad de hacer vibrar a Balaídos.

El tanto tuvo un efecto inmediato. Los celestes comenzaron a encontrar mejores sensaciones, consiguieron superar la presión rival y mostraron una imagen más cercana a la que pretende imprimir Giráldez a su equipo.

Pablo Durán volvió a demostrar su capacidad para aparecer en los momentos importantes. Su movilidad, intensidad y compromiso ofensivo fueron algunas de las mejores noticias de una noche que terminaría siendo demasiado cruel para los intereses celestes.

Zeneli castiga los errores defensivos

Cuando el Celta parecía haber encontrado cierta tranquilidad, llegó el primer golpe.

El Union Saint-Gilloise no necesitaba demasiado para hacer daño y encontró en Besfort Zeneli a su principal amenaza. En el minuto 35, el futbolista visitante aprovechó una acción ofensiva iniciada por Adem Zorgane para establecer el empate.

El tanto llegó después de un error defensivo que volvió a poner de manifiesto las dificultades celestes para proteger su ventaja.

El 1-1 devolvió la igualdad al marcador y dejó al Celta con la sensación de haber perdido una oportunidad importante. Los vigueses habían conseguido adelantarse y mejorar sus prestaciones, pero no supieron conservar el premio.

Con ese resultado se llegó al descanso. Todo quedaba abierto para una segunda mitad en la que el conjunto gallego necesitaba recuperar el control y, sobre todo, encontrar mayor profundidad.

Una segunda parte que volvió a torcerse

El regreso de los vestuarios no pudo ser peor para los intereses celestes.

Apenas cuatro minutos después de la reanudación, Besfort Zeneli volvió a encontrar el camino del gol. El futbolista del conjunto belga aprovechó una asistencia de Kevin Rodríguez para completar su doblete y colocar el 1-2 en el marcador.

Otra vez tocaba remar contracorriente.

El Celta se encontró ante un escenario que ya había vivido en anteriores compromisos europeos disputados en Balaídos: adelantarse, perder la ventaja y verse obligado a perseguir un resultado que inicialmente parecía tener controlado.

Claudio Giráldez decidió intervenir desde el banquillo en busca de soluciones. En el minuto 60 entraron Iago Aspas e Ilaix Moriba, sustituyendo a Aleix Febas y Hugo Álvarez.

La entrada del capitán aportó imaginación, personalidad y capacidad para encontrar espacios entre líneas. El Celta necesitaba alguien que asumiese responsabilidades y Aspas volvió a ofrecer esa dosis de fútbol que tantas veces ha necesitado el equipo.

Posteriormente, Couhaib Driouech sustituyó a Williot Swedberg para intentar dar mayor profundidad al ataque.

Los celestes buscaron el empate, acumularon llegadas y tuvieron oportunidades para cambiar la historia del encuentro. Pablo Durán, Aleix Febas e Iago Aspas encontraron situaciones para hacer daño, pero se toparon con un inspirado Hervé Koffi.

Radu evita un castigo mayor

La noche todavía guardaba otro episodio importante.

En el minuto 78, el colegiado señaló un penalti favorable al Union Saint-Gilloise después de la intervención del VAR. Besfort Zeneli tenía en sus botas la posibilidad de completar un hat-trick y prácticamente sentenciar el encuentro.

Pero apareció Radu.

El guardameta rumano adivinó las intenciones del lanzador y detuvo el lanzamiento desde los once metros en el minuto 80, manteniendo con vida al Celta cuando el partido parecía escaparse definitivamente.

Fue una intervención de enorme importancia, una de esas acciones que pueden cambiar el ánimo de un equipo y devolverle la esperanza en los últimos minutos.

El Celta lo intentó hasta el final. Ferran Jutglà y Andrés Antañón también tuvieron su oportunidad desde el banquillo, pero el marcador ya no se movería.

El pitido final confirmó una derrota dolorosa para los vigueses, que volvieron a quedarse sin premio ante su afición.

Una derrota que obliga a reaccionar

El 1-2 deja al Celta con tres puntos después de cuatro jornadas de la fase de liga de la Europa League. Un balance insuficiente para las aspiraciones de un equipo que quiere competir en Europa y que necesita comenzar a transformar sus buenas sensaciones en resultados.

La imagen ofrecida ante el conjunto belga fue mejor que la de Vallecas, pero eso no basta. El fútbol no entiende de merecimientos cuando los errores terminan teniendo consecuencias en el marcador.

Balaídos volvió a despedir una noche europea con la frustración de quien siente que su equipo pudo conseguir mucho más.

Pablo Durán puso la ilusión, Sergio Carreira aportó profundidad, Aspas intentó cambiar el rumbo y Radu sostuvo las opciones hasta el final. Pero el fútbol volvió a ser cruel con un Celta que necesita recuperar la contundencia y la confianza.

Porque Europa exige mucho más que buenos momentos. Exige continuidad, concentración y capacidad para cerrar los partidos.

Y el Celta tendrá que aprender de otra noche en la que estuvo cerca, pero terminó marchándose con las manos vacías.


FICHA DEL PARTIDO

Europa League | Fase de liga | Jornada 4

  • Partido: RC Celta 1-2 Union Saint-Gilloise.
  • Fecha: Jueves, 5 de noviembre de 2026.
  • Estadio: Abanca Balaídos (Vigo).
  • Árbitro: Aliyar Agayev.

Goles:

  • 1-0 | Pablo Durán (11’).
  • 1-1 | Besfort Zeneli (35’).
  • 1-2 | Besfort Zeneli (49’).

Alineación del RC Celta:

Samuel Rodríguez

Radu; Javi Rodríguez, Yoel Lago, Marcos Alonso; Sergio Carreira, Aleix Febas, Hugo Burcio, Javi Rueda; Hugo Álvarez, Pablo Durán y Williot Swedberg.

Cambios:

  • Min. 60: Iago Aspas por Aleix Febas.
  • Min. 60: Ilaix Moriba por Hugo Álvarez.
  • Min. 71: Couhaib Driouech por Williot Swedberg.
  • Min. 81: Ferran Jutglà por Javi Rueda.
  • Min. 81: Andrés Antañón por Hugo Burcio.

Alineación del Union Saint-Gilloise:

Koffi; Havenaar, Sylla, Chibani; Guilherme Smith, Zorgane, Van de Perre, Patris; Zeneli, Mofokeng y Kevin Rodríguez.