Hay cambios que llegan en el momento justo. No porque sean necesarios, sino porque simbolizan que una etapa ha terminado y otra está a punto de comenzar. El anuncio de Nike como nuevo patrocinador técnico del Deportivo no es únicamente un acuerdo comercial para las próximas 5 temporadas. Llega cuando el club vuelve a mirar al frente a la élite, cuando el regreso a Primera División invita a escribir un nuevo capítulo en su historia.
Sin embargo, hay algo que ninguna firma deportiva puede fabricar: la identidad.
Durante los últimos años, el deportivismo ha encontrado en sus equipaciones mucho más que una camiseta para competir. Cada diseño ha servido para contar una historia. La ciudad, el mar, los símbolos de A Coruña y el sentimiento blanquiazul han estado siempre presentes en todas y cada una de las prendas consiguiendo así que la afición se sintiera representada en ellas.
Por eso, el debate nunca ha sido si Nike es una marca más grande o importante internacionalmente; lo realmente importante es otra cuestión: ¿será capaz de entender qué significa vestir al Deportivo?
Porque vestir al deportivo no consiste únicamente en combinar blanco y azul. Vestir al Deportivo consiste en comprender que detrás de esos colores hay toda una afición que ha permanecido cuando las cosas iban mal, que llenó Riazor cuando todo se puso cuesta arriba y que convirtió el sentimiento de pertenencia en uno de los pilares del club.
El ascenso a Primera División abre una puerta ilusionante, llena de ilusión y de cambios que tanto tiempo ansiaron. El Deportivo quiere crecer, consolidarse y afrontar esta nueva etapa con una imagen acorde a sus aspiraciones.
La buena noticia es que el propio club seguirá participando de forma activa en el desarrollo de sus equipaciones y mantendrá la última palabra sobre los diseños velando así por la personalidad construida durante todos estos años.
Empieza una nueva era. Cambiará el logotipo de la camiseta al igual que los rivales y los escenarios. Pero hay algo que el deportivismo espera que permanezca intacto: el sentimiento.
Al final las camisetas cambian con el paso de los años; sin embargo, la identidad, es la que convierte una prenda en un símbolo, y ese será, probablemente, el mayor desafío de esta nueva etapa junto a Nike.



