Marruecos confirmó su presencia en las eliminatorias del Mundial tras imponerse por 4-2 a Haití en un partido mucho más exigente de lo esperado. Los Leones del Atlas tuvieron que remontar en dos ocasiones, pero demostraron personalidad y pegada para acabar certificando el segundo puesto del Grupo C, solo por detrás de Brasil por diferencia de goles.
El encuentro comenzó con sorpresa. Haití, ya eliminada, salió sin complejos y se adelantó gracias a un desafortunado gol en propia puerta de Bono. Marruecos dominaba la posesión, pero le costaba encontrar espacios hasta que Achraf Hakimi apareció para igualar el marcador con una incorporación desde la banda. La alegría duró poco, porque Wilson Isidor volvió a poner por delante al conjunto caribeño con un potente disparo desde la frontal.
Lejos de venirse abajo, el conjunto marroquí reaccionó antes del descanso. Ismael Saibari, uno de los futbolistas más destacados del torneo para los africanos, firmó el 2-2 y devolvió la tranquilidad a su equipo justo antes de marcharse a los vestuarios.
En la segunda mitad, Marruecos elevó el ritmo y acabó imponiendo su superioridad. Los cambios fueron decisivos: Soufiane Rahimi culminó la remontada con el 3-2 a falta de doce minutos y, ya en el tramo final, Gessime Yassine cerró el marcador tras la revisión del VAR. El 4-2 reflejó el dominio ofensivo marroquí, aunque el resultado también evidenció que Haití vendió muy cara su derrota.
Con esta victoria, Marruecos accede a las eliminatorias con confianza y la sensación de que tiene recursos para competir ante cualquiera. Sin embargo, el encuentro también dejó un aviso: cualquier desconexión puede costar muy cara a partir de ahora. Haití, pese a despedirse del torneo, abandonó el Mundial con orgullo tras ofrecer su mejor actuación y marcar sus primeros goles en una Copa del Mundo en más de medio siglo.




