Balaídos vivió este sábado una de esas tardes que tardarán mucho en olvidarse. El Celta Fortuna ganó 4-1 a la SD Ponferradina y consiguió un ascenso a Segunda División que premia el trabajo de todo un año. Con más de 20.000 celtistas en la grada, el filial respondió de la mejor manera posible, jugando con personalidad, siendo valiente y demostrando que estaba preparado para una cita de esta magnitud.
Desde bastante antes del inicio ya se notaba en el ambiente que no era un partido cualquiera. El estadio lucía un aspecto espectacular y la afición celeste acompañó al equipo como en las grandes ocasiones. El sol, el ambiente y las ganas de ver al equipo ascender crearon una atmósfera perfecta para una jornada histórica para el RC Celta.
Cada gol se celebró con una alegría especial, siendo consciente todo el mundo de lo mucho que había en juego.
Pero más allá del resultado, este ascenso habla de un grupo de jugadores que se ha ganado el cariño de la afición jornada tras jornada . El Celta Fortuna transmite los valores de la cantera y la conexión con la gente va mucho más allá de lo futbolístico. Un vestuario unido, una familia a la que se le ve disfrutar juntos, apoyarse en los buenos y malos momentos y sentir de verdad lo que significa defender este escudo. Este hecho sin duda también explica buena parte de lo que han conseguido.
Tras el pitido final del colegiado hubo celebración en el campo , abrazos entre la gran familia que son y una imagen final que resume perfectamente la temporada: equipo y afición celebrando juntos. Este ascenso no es solo un éxito deportivo, también es la confirmación de que en la cantera celeste hay talento, compromiso y mucho sentimiento de pertenencia . El Celta Fortuna ya es equipo de Segunda División y lo ha conseguido dejando una actuación brillante para el recuerdo ante su gente en Balaídos.




