El Celta busca en Getafe el impulso que cambie su rumbo

El Celta busca en Getafe el impulso que cambie su rumbo

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Los de Claudio Giráldez afrontan en el Coliseum el reto de estrenar su casillero de victorias ante un Getafe exigente, físico y experto en llevar los partidos a su terreno

El Celta afronta este lunes en el Coliseum una de esas citas que pueden marcar un punto de inflexión. El conjunto celeste visita al Getafe con la necesidad de transformar las buenas sensaciones que ha dejado en algunos momentos de este inicio de temporada en algo que todavía no ha conseguido: una victoria.

El equipo de Claudio Giráldez llega a la cuarta jornada con dos puntos en su casillero, después de dos empates y dos derrotas, y con un único gol anotado en el campeonato, obra de Iago Aspas. El Getafe, por su parte, suma tres puntos tras tres encuentros, con una victoria y dos derrotas.

No es, por tanto, un escenario sencillo para el Celta. Tampoco lo pretende. El Coliseum espera a un equipo azulón construido para incomodar, competir cada duelo y reducir al máximo los espacios. Precisamente ahí estará una de las grandes batallas de la tarde: la capacidad celeste para encontrar caminos hacia el área rival ante un conjunto que concede muy poco.

Un partido que exige paciencia

Claudio Giráldez no esconde la dificultad del desafío. El técnico celeste definió el encuentro como «un reto apasionante» y situó al Getafe entre los mejores equipos de LaLiga en cuanto a orden defensivo.

El preparador porriñés sabe perfectamente qué se encontrará su equipo: un rival capaz de alternar diferentes alturas de presión y que puede pasar de un bloque medio-alto a uno medio-bajo dependiendo del momento del partido.

Por eso, Giráldez considera fundamental que el Celta tenga «un ritmo de circulación alto» y encuentre soluciones frente a ambas estructuras. También señaló como vías importantes las acciones a balón parado y las transiciones.

La palabra paciencia aparece como una de las claves. El Celta tendrá que mover al Getafe, acelerar cuando aparezcan espacios y, sobre todo, evitar que el partido se convierta en una sucesión de duelos individuales y juego directo.

Porque el conjunto azulón quiere precisamente eso: llevar al rival a un escenario incómodo.

La asignatura pendiente: el gol

Hay un dato que explica buena parte del inicio celeste: un solo gol en cuatro jornadas. Una cifra que contrasta con el volumen de juego que ha generado el equipo en determinados tramos de sus partidos.

Giráldez, sin embargo, mantiene la tranquilidad.

El entrenador céltico se mostró convencido de que «van a llegar las ocasiones y los goles», y aseguró que el equipo seguirá buscando la manera de ser competitivo y generar peligro.

La ausencia de gol no parece responder, para el técnico, únicamente a la forma en la que los rivales defienden. Giráldez apunta también a cuestiones relacionadas con la velocidad de los ataques, la ocupación de los espacios y la capacidad para interpretar determinadas situaciones en los últimos metros.

Y ahí aparece una vez más la figura de Iago Aspas.

El capitán, autor del único tanto del Celta en este campeonato, volverá a ser una de las grandes referencias ofensivas de un equipo que necesita recuperar contundencia en el área.

Borja Iglesias, una alternativa más para el ataque

Una de las noticias positivas de la convocatoria es la presencia de Borja Iglesias.

El delantero entra por primera vez en una lista esta temporada después de completar dos entrenamientos al ritmo del grupo. Giráldez, eso sí, ha dejado claro que todavía no está preparado para disputar los 90 minutos, pero considera que ya puede aportar minutos.

Su regreso supone una alternativa importante para un ataque que necesita encontrar soluciones.

La convocatoria también incluye al nuevo fichaje Sebastián Cáceres, mientras que Aleix Febas se queda fuera por lesión. El Celta ha citado a 24 futbolistas para la visita al Coliseum.

Bordalás pone el foco en el peligro celeste

En el otro lado, José Bordalás afronta el partido con respeto hacia el Celta.

El técnico del Getafe reconoció que el conjunto vigués llega con la necesidad de sumar su primera victoria, pero precisamente por ello espera un rival especialmente peligroso.

«Será un partido tremendamente difícil», señaló Bordalás, que considera que el Celta tiene argumentos suficientes para poner en problemas a su equipo.

El entrenador azulón también quiso poner en valor el trabajo que se está realizando en Vigo durante los últimos años, especialmente en lo relacionado con la cantera.

Bordalás destacó que el Celta ha conseguido construir una estructura que permite que los jóvenes tengan protagonismo y recordó que el conjunto vigués ha alcanzado Europa «por méritos propios».

Pero una vez ruede el balón, los elogios quedarán a un lado.

El Getafe necesita también reaccionar después de su derrota ante Osasuna y pretende hacerse fuerte en casa.

Un Getafe diferente, pero reconocible

El equipo madrileño ha experimentado cambios en su plantilla y también presenta algunos matices diferentes respecto a temporadas anteriores. Bordalás reconoce que el perfil de sus futbolistas ha provocado modificaciones en su manera de jugar, especialmente en la circulación y la posesión.

Pero hay algo que permanece intacto: la competitividad.

El técnico azulón ha insistido en que, por encima de cualquier estadística, su prioridad sigue siendo ganar.

Y el Celta tendrá que estar preparado para un partido de máxima exigencia física y mental.

El Coliseum, primera oportunidad para cambiar la dinámica

La visita llega además después de un calendario exigente para los de Giráldez. El técnico celeste ha relacionado parte de este inicio irregular con la acumulación de partidos y desplazamientos, una circunstancia que puede haber afectado tanto a la energía física como mental del equipo.

Pero ahora toca mirar hacia delante.

El Celta tiene ante sí una oportunidad para convertir el trabajo en puntos. Para recuperar confianza. Para que las ocasiones comiencen a transformarse en goles. Y, sobre todo, para demostrar que este inicio sin victorias es únicamente una fotografía provisional de una temporada que todavía tiene muchísimo camino por delante.

El Getafe espera en un escenario incómodo. Bordalás prepara una batalla táctica. Giráldez pide paciencia, precisión y ritmo.

Y el Celta necesita algo más:

dar un paso al frente.

Porque el primer triunfo de la temporada ya no es solamente una posibilidad. En el Coliseum, es el gran objetivo.