Barça Atlètic 2-2 UD Poblense

Ureña firma un empate heroico en un partido caótico y lleno de obstáculos.
El Estadi Johan Cruyff vivió una tarde de fútbol tan imprevisible como emocionante, en la que el Barça Atlètic logró rescatar un punto de oro ante la UD Poblense (2-2) en un duelo directo por el liderato de la Segunda RFEF. El filial azulgrana, dirigido por Juliano Belletti, afrontaba el encuentro con una plantilla mermada por lesiones y convocatorias con el primer equipo, y acabó jugando con diez desde el minuto 9. A pesar de todo, mostró una admirable capacidad de resistencia y carácter, liderado por un inspiradísimo Ureña, autor de los dos goles que mantuvieron viva la esperanza culé.
El partido comenzó con ritmo frenético y bajo una lluvia ligera que dejaba el césped rápido. Apenas en el minuto 5, Ureña adelantó al Barça Atlètic tras una gran jugada por banda izquierda de Dani Rodríguez, que asistió al delantero dominicano para que definiera al primer toque. El gol parecía dar alas al conjunto local, pero todo cambió en el minuto 9, cuando Joan Anaya fue expulsado con roja directa por cortar una ocasión manifiesta de gol. La falta derivada fue ejecutada por Fullana, que empató el partido con un disparo impecable a la escuadra. El golpe fue doble: Belletti se vio obligado a recomponer la defensa sacrificando a Dani Rodríguez, y el equipo perdió fluidez ofensiva.
El Poblense aprovechó el desconcierto y, tras un error con el pie del portero Bernad, Olmedo cometió penalti sobre Prohens. Fullana no perdonó desde los once metros y puso el 1-2 en el marcador antes del descanso. El Barça Atlètic, con uno menos y sin referencias ofensivas claras por las bajas de Barberá y Gistau, se aferraba al esfuerzo colectivo y al talento de Ureña y Sama Nomoko, que se multiplicaban en ataque.
Pero si la primera parte fue intensa, la segunda se convirtió en una odisea. El árbitro principal, Adrián Calvo, sufrió una lesión antes del descanso y no pudo continuar. La reanudación se retrasó casi 40 minutos mientras se buscaba una solución. Incluso se pidió por megafonía si había algún árbitro titulado entre los 851 espectadores. Finalmente, fue Izaskun Muñoz, una de las asistentes, quien asumió el rol de colegiada principal, en una situación insólita que añadió más épica al encuentro.
Con el sol ya brillando sobre el Johan Cruyff, el Barça Atlètic salió con orgullo y determinación. Ureña, incansable, rozó el empate en varias ocasiones, y el equipo mostró una notable mejoría en juego y actitud. En el minuto 82, el esfuerzo tuvo recompensa: Roger Martínez filtró un pase al área y Ureña, tras un disparo que tocó en un defensor, logró el 2-2 que desató la euforia en la grada. El filial azulgrana, exhausto pero valiente, resistió los últimos minutos ante un Poblense que también acusó el desgaste físico.
El empate deja al Barça Atlètic en lo alto de la clasificación, aunque con el liderato amenazado por el propio Poblense. Más allá del resultado, el equipo de Belletti demostró una capacidad de superación admirable, en un partido marcado por la adversidad, la improvisación y la entrega. Ureña, con dos goles y una actuación sobresaliente, se erige como el gran protagonista de una tarde que quedará en la memoria por mucho más que el marcador.
Ficha técnica:
Barça Atlètic: Emilio Bernad; Joan Anaya, Alexis Olmedo, Álvaro Cortés, David Oduro; Tommy Marqués, Brian Fariñas, Juan Hernández; Sama Nomoko, Ureña, Dani Rodríguez.
UD Poblense: Sabater; Marc García, Martí Payeras, Pep Payeras, Nofre; Peñafort, Gori, Fullana, Aitor Pons; Prohens, Andrés García.








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