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Después de nueve partidos ausente por lesión, el extremo brasileño ha vuelto a lo grande. En sus dos primeras titularidades, Raphinha ha sido decisivo en las victorias ante Alavés y Atlético de Madrid, consolidándose como pieza clave en el esquema de Hansi Flick.

El regreso de Raphinha no ha pasado desapercibido. Tras más de un mes fuera de los terrenos de juego, el brasileño ha recuperado su lugar en el once del FC Barcelona con actuaciones que han marcado la diferencia. Su impacto inmediato ha elevado el nivel competitivo del equipo y lo ha convertido en uno de los nombres propios del momento.

En el duelo frente al Alavés, disputado en el Spotify Camp Nou, Raphinha jugó 60 minutos y dejó su sello en las jugadas decisivas. Primero, con un pase clave que permitió a Lamine Yamal firmar el 1-1, y después asistiendo a Dani Olmo en el gol del triunfo (2-1). La afición blaugrana reconoció su esfuerzo coreando su nombre, y el brasileño fue elegido MVP del encuentro.

La historia se repitió ante el Atlético de Madrid, donde Raphinha volvió a ser protagonista. Marcó el gol del empate tras una asistencia de Pedri y lideró la presión ofensiva, contagiando energía al resto del equipo. Su despliegue físico y determinación le valieron nuevamente el galardón de mejor jugador del partido.

Más allá de las estadísticas, su regreso ha supuesto un cambio notable en el esquema de Hansi Flick, que ve en el brasileño una pieza fundamental para mantener la intensidad y la creatividad en ataque. Con dos victorias consecutivas y actuaciones sobresalientes, Raphinha confirma que está listo para ser el líder que el Barça necesita en esta fase crucial de la temporada.