El Málaga se queda el Costa del Sol en una noche que acabó en surrealismo

El Málaga se queda el Costa del Sol en una noche que acabó en surrealismo

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El conjunto blanquiazul empata ante el Fulham (2-2) gracias a un penalti de Jauregi en el descuento y termina levantando el trofeo después de que el equipo inglés se negara a disputar la tanda

La Rosaleda vivió una noche de presentación, fútbol, goles y, sobre todo, un desenlace absolutamente inesperado. El Málaga no pudo derrotar al Fulham sobre el terreno de juego, pero tampoco se marchó de vacío. El empate a dos goles llevó al partido hasta el punto de penalti… aunque la tanda nunca llegó a comenzar. El conjunto inglés decidió no participar y abandonó el césped, dejando el Trofeo Costa del Sol en manos del anfitrión.

Más de 17.000 espectadores se dieron cita en una Rosaleda que quería volver a sentir a su equipo antes del comienzo de una temporada especialmente ilusionante con el regreso del Málaga a Primera División. El ambiente era el de las grandes ocasiones y el rival, un Fulham de la Premier dirigido por Álvaro Arbeloa, suponía una prueba de nivel para un conjunto que afrontaba su último compromiso de preparación.

Juanfran Funes apostó de inicio por Alfonso Herrero; Carlos Puga, Ángel Recio, Einar Galilea, Salinas; Larrubia, Izan Merino, Dani Lorenzo, Joaquín; Adrián Niño y Chupe. La intención era clara: utilizar el encuentro como una última prueba seria antes del estreno liguero.

Pero el plan apenas tuvo tiempo para desarrollarse.

Un contratiempo nada más empezar

Blanca Delgado/ Pasión deportiva España ©️

El Málaga tuvo que modificar sus planes demasiado pronto. Adrián Niño sintió molestias y abandonó el terreno de juego en el minuto 12, dejando su sitio a Rafa Rodríguez. El cambio obligó a Funes a modificar el dibujo inicial y alteró una estructura que apenas había comenzado a funcionar.

El Fulham aprovechó esos primeros minutos para hacerse con el control. El equipo inglés juntaba sus líneas, dificultaba la salida malaguista y buscaba especialmente los costados. Castagne comenzó a convertirse en uno de los hombres más peligrosos del conjunto londinense.

El Málaga intentaba resistir y encontrar espacios, pero le costaba superar la presión visitante.

Hasta que llegó el primer golpe.

Sessegnon adelanta al Fulham

En el minuto 24, una acción construida desde la banda derecha terminó con un centro preciso de Castagne al segundo palo. Allí apareció Ryan Sessegnon para adelantarse a la defensa y cabecear al fondo de la portería de Alfonso Herrero.

El gol premiaba el dominio visitante y obligaba al Málaga a dar un paso al frente.

Y la reacción no tardó.

Apenas cuatro minutos después, La Rosaleda volvió a rugir.

Chupe no perdona

Larrubia recibió en la derecha y decidió encarar. El extremo malagueño superó a su defensor, ganó metros y puso un balón raso hacia el área pequeña. Allí apareció Chupe, siempre atento, para rematar de primeras.

El disparo terminó superando a Leno y devolviendo las tablas al marcador.

1-1 en el minuto 28.

La reacción fue inmediata y volvió a demostrar una de las señas de identidad de este Málaga: su capacidad para competir incluso cuando el encuentro se pone cuesta arriba.

Con el empate, el partido cambió. El Fulham ya no encontraba con tanta facilidad los espacios y el Málaga comenzó a manejar mejor la pelota. Dani Lorenzo intentaba asumir responsabilidades y Larrubia seguía siendo una amenaza constante.

El marcador no volvió a moverse antes del descanso.

El Málaga sale mejor tras el paso por vestuarios

La segunda parte comenzó con un Málaga más agresivo. Chupe volvió a aparecer en el área apenas iniciado el segundo acto y obligó a Leno a intervenir para evitar que los locales completaran la remontada.

La sensación era distinta. El conjunto blanquiazul había encontrado más claridad y comenzaba a jugar más cerca del área inglesa.

Pero el fútbol volvió a demostrar que dominar no siempre significa golpear primero.

En el minuto 57, el Fulham encontró de nuevo la manera de hacer daño.

Castagne volvió a participar en la acción y puso un balón hacia el área. Alex Iwobi apareció en el segundo palo y, prácticamente a placer, empujó el balón a la red.

El Málaga volvía a estar por detrás.

El partido entró entonces en una fase más física. El Fulham, con jugadores de gran potencia, comenzó a encontrar espacios cuando el Málaga perdía energía.

Funes movió el banquillo. Rafita y Álex Pastor entraron para aportar piernas frescas y, posteriormente, el técnico malaguista decidió cambiar prácticamente todo su frente ofensivo.

El objetivo era claro: llegar vivo al tramo final y buscar una última oportunidad.

El Fulham también introdujo numerosas modificaciones, y el ritmo del encuentro comenzó a fragmentarse.

Pero cuando parecía que el trofeo viajaba hacia Londres, apareció el carácter del Málaga.

Jauregi rescata al Málaga sobre la bocina

El reloj se acercaba al minuto 90. La derrota parecía cada vez más cerca.

Entonces llegó la acción que cambió la noche.

Rafita recibió un balón en la recta final y su centro terminó impactando en el brazo de Calvin Bassey. El colegiado señaló el punto de penalti.

La Rosaleda contuvo la respiración.

El encargado de asumir la responsabilidad fue Eneko Jauregi.

El delantero no falló.

Blanca Delgado/ Pasión deportiva España ©️

Engañó a Leno y convirtió la pena máxima en el 2-2, ya en el tiempo añadido.

El Málaga había conseguido lo que parecía imposible unos minutos antes: llevar el trofeo a los penaltis.

O eso parecía.

Y entonces llegó el desenlace inesperado

Con el empate en el marcador, todo estaba preparado para decidir el campeón desde los once metros. Sin embargo, la situación comenzó a complicarse.

Álvaro Arbeloa protestó airadamente ante el equipo arbitral y terminó siendo expulsado. Poco después, el Fulham comunicó su decisión de no disputar la tanda.

El conjunto inglés sostuvo que los lanzamientos no estaban contemplados en el acuerdo previo para la disputa del encuentro. Posteriormente, desde el club londinense también se apuntó a la necesidad de abandonar rápidamente La Rosaleda para cumplir con sus compromisos de regreso.

Los jugadores del Fulham se retiraron del terreno de juego.

La tanda no existió.

Y el Trofeo Costa del Sol se quedó en casa.

Una celebración tan extraña como inolvidable

La escena final tuvo poco que ver con una celebración convencional.

Blanca Delgado / Pasión deportiva España ©️

Los futbolistas del Málaga terminaron festejando un trofeo que había quedado decidido de una manera absolutamente atípica. Jauregi, protagonista del empate, llegó incluso a situarse ante la portería para realizar un lanzamiento simbólico mientras La Rosaleda celebraba que la copa permanecía en Málaga.

El resultado final fue Málaga 2-2 Fulham, pero la historia de la noche no se puede resumir en cuatro números.

Hubo una lesión temprana, dos remontadas frustradas, cuatro goles, un penalti en el descuento, una expulsión y una tanda de penaltis que nunca llegó a celebrarse.

El Málaga no pudo cerrar su pretemporada con una victoria, pero sí con el trofeo en las vitrinas.

Y quizá eso sea lo que termine recordando la historia.

Porque el Costa del Sol es un torneo acostumbrado a las noches especiales. Desde su nacimiento en 1961, por La Rosaleda han pasado grandes clubes y grandes futbolistas. En esta ocasión, sin embargo, no será un nombre propio ni un gol espectacular el que marque la memoria de la edición.

Será un final que nadie esperaba.

El Málaga vuelve a Primera y también vuelve a ganar el Costa del Sol. Esta vez, de una manera que difícilmente podrá repetirse.