El Celta Fortuna aprende a no rendirse: remontada de corazón en Balaídos (4-2)

El Celta Fortuna aprende a no rendirse: remontada de corazón en Balaídos (4-2)

Si te ha gustado, COMPARTE

Hay partidos que se ganan. Y hay partidos que se recuerdan. El Celta Fortuna vivió este lunes en Balaídos uno de esos encuentros que explican por qué el fútbol es capaz de cambiarlo todo en cuestión de minutos. Cuando el Andorra parecía tener la victoria encarrilada con un 0-2, el filial celeste se negó a aceptar el guion y convirtió un escenario adverso en una noche para la historia: 4-2 y primera victoria del Fortuna en Segunda División.

El estreno del filial como local en el fútbol profesional ya era especial por sí mismo. Pero lo que ocurrió sobre el césped llevó esa emoción mucho más lejos. Ante 6.445 espectadores, el equipo de Fredi Álvarez demostró que competir en Segunda no solo exige fútbol, sino también personalidad, resistencia y capacidad para levantarse cuando el partido parece perdido.

Un partido que se complicó demasiado pronto

El primer tiempo dejó un encuentro abierto, con un Fortuna que buscaba hacer daño en las transiciones y un Andorra que trataba de imponer su ritmo con la posesión. Los celestes tuvieron aproximaciones para adelantarse, pero faltó precisión en los últimos metros.

El golpe llegó tras el descanso. Hugo López aprovechó una acción en el área para poner el 0-1 y, apenas unos minutos después, volvió a aparecer para ampliar la ventaja. En cuestión de cuatro minutos, el Andorra había convertido un partido equilibrado en una situación límite para el conjunto vigués. Era el momento de comprobar de qué estaba hecho este Fortuna.

Somuah abre la puerta a la remontada

La respuesta no tardó demasiado. Bernard Somuah recibió un buen balón de Germán Milla y redujo distancias en el minuto 55. El 1-2 cambió la sensación del partido y devolvió al Fortuna algo fundamental: la posibilidad de creer.

A partir de ahí, el equipo celeste dio un paso adelante. El Andorra tuvo ocasiones para ampliar nuevamente su ventaja, pero el Fortuna consiguió mantenerse con vida. El encuentro entró en una fase de máxima tensión, con cada balón dividido convertido en una batalla y cada llegada celeste en una invitación a Balaídos para volver a creer.

Y entonces apareció Álvaro Marín.

Marín cambia la historia

El delantero, que había entrado desde el banquillo, se convirtió en el gran protagonista del tramo decisivo. En el minuto 87 encontró el camino del gol para establecer el 2-2 y hacer estallar Balaídos.

Pero el empate no parecía suficiente para un Fortuna que ya había olido la remontada. El partido entró en el tiempo añadido y el filial siguió atacando. En el minuto 97, Marín volvió a aparecer para completar su doblete y colocar el 3-2. Lo que pocos minutos antes parecía imposible se había convertido en realidad.

El Andorra, completamente desbordado por el giro del encuentro, intentó reaccionar, pero el Fortuna ya tenía la noche en sus manos.

Antañón pone la firma a una noche inolvidable

Con el rival buscando desesperadamente una última oportunidad, Andrés Antañón encontró el espacio necesario para sentenciar. En el minuto 101, el atacante celeste puso el definitivo 4-2 y cerró una remontada que difícilmente podía haber tenido un desenlace más emocionante.

El pitido final desató la celebración de un equipo que había pasado de estar dos goles abajo a terminar ganando por dos. Una transformación que habla mucho más del carácter del Fortuna que cualquier clasificación.

Mucho más que tres puntos

La victoria deja al Celta Fortuna con cuatro puntos después de las dos primeras jornadas de su estreno en Segunda División, tras el empate sin goles conseguido en Cádiz. El filial celeste empieza así su aventura en el fútbol profesional demostrando que tiene argumentos para competir y, sobre todo, una personalidad que no parece intimidarse ante las dificultades.

Todavía queda muchísimo camino por recorrer. Habrá partidos en los que el fútbol no sonría y noches mucho más complicadas que esta. Pero Balaídos ya ha podido comprobar algo importante: este Fortuna no parece dispuesto a bajar los brazos.

Porque cuando todo parecía perdido, los jóvenes celestes siguieron corriendo, siguieron creyendo y siguieron buscando.

Y terminaron convirtiendo un 0-2 en un 4-2.

La primera victoria del Celta Fortuna en Segunda ya tiene historia. Y vaya historia.