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Una lesión del colegiado Adrián Calvo antes del inicio de la segunda parte obliga a detener el partido y buscar un sustituto entre el público.

El partido entre el Barça Atlètic y el Poblense, correspondiente a la jornada 8 del grupo III de Segunda Federación, vivió una situación insólita en el Estadi Johan Cruyff. El árbitro principal del encuentro, Adrián Calvo, sufrió una lesión justo antes del inicio de la segunda mitad, lo que obligó a detener el juego y generó momentos de incertidumbre tanto en el terreno como en la grada.

Ante la imposibilidad del colegiado de continuar, la organización del partido lanzó un mensaje por megafonía solicitando la presencia de algún árbitro titulado entre los asistentes al estadio, ya que ni las asistentes ni el cuarto árbitro contaban con la acreditación necesaria para asumir la dirección del encuentro.

Los jugadores de ambos equipos se retiraron temporalmente a los vestuarios mientras se evaluaba la situación. Aunque los futbolistas regresaron al césped para calentar, la reanudación del partido quedó en suspenso a la espera de una decisión oficial sobre si Adrián Calvo podía continuar o si debía ser reemplazado.

Este incidente, poco habitual en el fútbol profesional, pone de relieve la necesidad de contar con personal arbitral debidamente acreditado y preparado para afrontar imprevistos. El partido finalmente se reanudó media hora más tarde de lo previsto.