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El Real Sporting de Gijón firmó un empate sin goles ante el CD Leganés en una tarde marcada por la emoción y el recuerdo a ‘Tanti’, el aficionado fallecido horas antes del encuentro. Los rojiblancos lo intentaron con más corazón que acierto, pero se toparon con la falta de puntería y con un rival ordenado que resistió en El Molinón. El 0-0 deja a los asturianos a tres puntos del Playoff y con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad.

El fútbol regresó al minuto 3:17, tras los sentidos homenajes a ‘Tanti’, en un estadio aún encogido por la tristeza. Con ese nudo en el estómago arrancó un partido espeso, de ritmo irregular y demasiadas imprecisiones por parte de ambos equipos.

Borja Jiménez introdujo dos cambios en el once, dando entrada a Diego Sánchez en el lateral izquierdo y a Gaspar Campos, apostando por un 4-2-3-1 más reconocible. El Sporting quiso llevar la iniciativa, aunque el Leganés se mostró ordenado y cómodo sin balón.

La primera gran acción llegó tras un envío al espacio de Gelabert hacia Dubasin. El extremo cayó en el área y el colegiado señaló penalti. Sin embargo, tras una revisión interminable, el VAR anuló la acción por un fuera de juego previo, muy ajustado, de Otero. El Molinón pasó de la euforia a la frustración en cuestión de minutos.

Superada la media hora, el propio Gelabert tuvo el 1-0 en sus botas. Se fabricó el espacio con amagos dentro del área y definió con la zurda ante Juan Soriano, pero su disparo se estrelló en la madera. Fue la más clara de una primera parte en la que también avisó el Leganés, aunque Dani Raba no acertó en el añadido.

Tras el descanso, el Sporting dio un paso al frente. Otero y Guille Rosas probaron fortuna sin éxito, y Corredera obligó al meta visitante a lucirse en un lanzamiento de falta. El empuje local crecía, pero el gol seguía sin aparecer.

En el tramo final, Borja movió el banquillo buscando soluciones. Andrés Ferrari y Bernal entraron para agitar un encuentro atascado. Dubasin perdonó un mano a mano por una mala decisión y Juan Otero se topó con una gran intervención del guardameta pepinero tras una volea potente desde la frontal.

Los centros al área se sucedieron en los últimos minutos, con más insistencia que claridad. Dani Queipo fue el último recurso, pero el marcador ya parecía inamovible. El pitido final confirmó el 0-0 y dejó una sensación amarga en la grada.

El Sporting encadena tres jornadas sin ganar y suma un punto que sabe a poco en una tarde que pedía una alegría mayor. El mejor homenaje fue competir y buscar la victoria hasta el final, pero el fútbol, caprichoso, no quiso regalarla.

Galería , Ana Vázquez Prado©️