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El Sporting tuvo que volver a tirar de orgullo en El Molinón para salvar un punto ante un Eibar que golpeó muy pronto y que estuvo cerca de llevarse su primera victoria fuera de casa esta temporada. Al final, Dubasin, siempre atento, aprovechó un error visitante y firmó de penalti el 1-1 que mantiene invictos a los rojiblancos como locales desde la llegada de Borja Jiménez, aunque la sensación general es que el equipo sigue sin terminar de arrancar: ya van tres partidos seguidos sin ganar.

Ana Vázquez ©️

La tarde empezó al revés de lo que cualquiera esperaba. El Sporting salió con fuerza, decidido a meter al Eibar atrás, adelantando líneas y moviendo rápido el balón. Pero en una de las primeras llegadas de los visitantes, en el minuto 5, todo se vino abajo. Jon Bautista encontró un hueco por la derecha, arrastró defensas y dejó el camino libre para que Corpas, que entraba desde atrás, se plantara solo y chutara a portería. El disparo tocó en Perrin y despistó a Yáñez, que poco pudo hacer para evitar el 0-1.

El golpe dejó al Sporting algo atascado. Tuvo la pelota, sí, pero le faltó claridad para generar ocasiones de verdad. Los intentos más peligrosos llegaron desde fuera del área, como un buen disparo de Gaspar que obligó a Magunagoitia a sacar una mano arriba. El Eibar, por su parte, apenas aparecía, pero cuando lo hacía dejaba la sensación de que podía hacer daño en una contra.

Tras el descanso, el partido siguió con un guion parecido. El Sporting mandaba en la posesión pero seguía sin encontrar la manera de romper la defensa armera, mientras que los hombres de Beñat San José trataron de dormir el ritmo y aprovechar alguna salida rápida. Martón estuvo cerca de marcar el segundo, pero definió mal.

Ana Vázquez ©️

Todo cambió en el tramo final. Jair, en un pase atrás sin demasiada presión, falló de manera inexplicable. Dubasin lo olió, se adelantó y terminó en el suelo tras un contacto claro dentro del área. Penalti. Duba cogió el balón, respiró y lo mandó ajustado al palo para firmar el empate. Aún así, el susto final cayó del lado local: Yáñez tuvo que sacar una mano salvadora para evitar el 1-2 en otro disparo de Corpas.

El 1-1 deja sensaciones encontradas: el Sporting evita una derrota dolorosa, pero sigue sin cerrar partidos ni transformar su dominio en ocasiones claras. Aun así, El Molinón volvió a empujar, y eso también suma.

Ana Vázquez ©️