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La ciudad de Ourense ha visto cómo se aviva el debate sobre la necesidad de un nuevo estadio de fútbol tras la publicación de una carta al director en el diario La Región, en la que se pone de manifiesto el mal estado del Estadio de O Couto y la incapacidad de sus instalaciones para responder a las exigencias actuales del deporte y la competición. 

Según el autor de la carta, publicada este 15 de enero, la actual infraestructura “no resiste el deterioro acumulado por la competición de los campeonatos de liga y copa” que disputan los equipos de la ciudad, entre ellos el Ourense CF y la UD Ourense, y no ofrece condiciones dignas ni para los jugadores ni para el público. 

El texto subraya que lo visto recientemente en encuentros como el del Ourense CF ante el Athletic Club en Copa del Rey y el partido de liga de la UD Ourense no solo evidencian el desgaste del césped y las instalaciones, sino también la deficiente calidad general del reciento, que se ha convertido en un problema recurrente para el deporte local. 

En la carta se señala que ni el terreno de juego ni las estructuras del estadio son “dignas de los tiempos que corren”, destacando la brecha respecto a otras instalaciones de tamaño similar en Galicia —como Pasarón (Pontevedra), A Malata (Ferrol) o San Lázaro (Santiago de Compostela) — que cuentan con mayores capacidades, mejores servicios y un estado más moderno. 

Este llamado a la acción recoge la preocupación de aficionados y ciudadanos que consideran que seguir parcheando O Couto ya no es suficiente y que es necesaria una nueva instalación deportiva, ya sea reconstruida en el mismo emplazamiento o en una ubicación alternativa dentro de la ciudad. 

El debate no es nuevo. El BNG de Ourense lleva semanas denunciando públicamente las “deficiencias espaciales, patologías constructivas, problemas de accesibilidad e iluminación” del estadio y ha anunciado que llevará al próximo pleno del Concello una propuesta para construir un nuevo estadio y transformar el actual en una ciudad deportiva, con instalaciones modernas, aparcamientos adecuados y mejores accesos. 

Los nacionalistas recuerdan que, aunque la Xunta de Galicia ha invertido varios millones en remodelaciones recientes —incluyendo más de 2,5 millones de euros en mejoras del terreno de juego y otras áreas—, estas actuaciones no han resuelto los problemas estructurales ni la funcionalidad del recinto. 

Para quienes apoyan la idea de un nuevo estadio, el objetivo no es solo mejorar las condiciones deportivas, sino también reforzar la imagen de Ourense en el ámbito nacional, atraer eventos de mayor nivel y dotar a la ciudad de infraestructuras que estén a la altura de su población y de sus aspiraciones deportivas a largo plazo. 

A medida que avanza el debate entre aficionados, políticos y gestores deportivos, el futuro de O Couto y la posible construcción de un nuevo estadio se perfilan como temas clave en la agenda municipal y autonómica para los próximos meses, con el objetivo de decidir si Ourense da un paso hacia una infraestructura deportiva más moderna y competitiva.