Ourense CF y Barakaldo CF empatan en un partido vibrante (2‑2)

El Ourense CF y el Barakaldo CF protagonizaron este sábado un duelo intenso que terminó con reparto de puntos (2-2). Los locales firmaron una gran primera parte y llegaron a dominar el choque con claridad, pero el empuje visitante en la segunda mitad y un gol en el tiempo añadido acabaron igualando un encuentro que mantuvo la emoción hasta el último instante.
El Ourense CF saltó al césped de O Couto con Álvaro Ratón bajo palos, escoltado en defensa por Hugo Sanz, Carmona, Prado y Nacho Castillo, formando una zaga sólida y con recorrido por bandas. En la sala de máquinas, Yuste y Jerín asumieron el control del juego, acompañados por Jelbat, encargado de enlazar con el ataque. Arriba, el peligro ofensivo recayó en Omar y A. Guerrero, con Amín como referencia en punta.
El Barakaldo CF se presentó en O Couto con Ispizua defendiendo la portería, arropado por una línea defensiva en la que Dejé ocupó el lateral derecho, U. Dufur y Ropero formaron en el eje de la zaga, y Oier López cerró el costado izquierdo. En el centro del campo, Naveira y Huidobro llevaron el peso del juego y el equilibrio del equipo. En ataque, Valiño actuó como referencia, con movilidad y apoyo desde las bandas de Eric, que partió a pierna cambiada, De León, fiel a su posición natural, y Marc Torra, aportando profundidad y desborde.
El Ourense CF salió decidido desde el primer minuto del encuentro en O Couto y encontró premio muy pronto. Apenas corría el minuto 4 cuando Nacho Castillo abrió el marcador, aprovechando una acción a balón parado para adelantar a los locales y encender a la grada. El gol dio confianza a los de casa, que dominaron los primeros compases con intensidad y orden.
El buen inicio tuvo continuidad y, en el minuto 17, el Ourense amplió su ventaja. Yuste, bien situado dentro del área, culminó una jugada colectiva para firmar el 2-0, reflejando la superioridad local en el primer tramo del encuentro. Con el marcador a favor, el Ourense manejó el ritmo del partido, mientras el Barakaldo intentaba reaccionar sin demasiado éxito antes del descanso.
Tras el paso por vestuarios, el conjunto visitante dio un paso al frente. El Ourense replegó líneas y apostó por asegurar el resultado, pero el Barakaldo comenzó a encontrar espacios. La insistencia tuvo recompensa en el minuto 63, cuando Eric recortó distancias con un gol que devolvió la incertidumbre al choque y cambió la dinámica del encuentro.
Con el 2-1, el partido entró en una fase abierta, con ocasiones en ambas áreas . El Ourense resistía, apoyado en el trabajo defensivo y en las intervenciones de Álvaro Ratón, pero el Barakaldo no dejó de creer. Ya en el tiempo añadido, en el 90+2, Merino apareció para firmar el empate definitivo, silenciando O Couto y rescatando un punto para los visitantes en el último suspiro.
Un empate amargo para el Ourense, que vio escapar la victoria tras una primera parte muy sólida, y un punto valioso para el Barakaldo, que premió su insistencia hasta el final.
El técnico del Ourense CF compareció antes los medios tras el empate, destacando el gran inicio de su equipo pero lamentando el desenlace final. El entrenador subrayó la personalidad y la intensidad mostradas en la primera parte, en la que su equipo fue superior y supo traducir ese dominio en goles. Sin embargo, reconoció que tras el descanso faltó continuidad y control del juego, especialmente en los minutos finales, donde el cansancio y la presión rival acabaron pasando factura. Aun así, quiso poner en valor el esfuerzo del grupo y pidió aprender de los errores para no volver a dejar escapar puntos en los últimos instantes.
Por su parte, el entrenador del Barakaldo CF se mostró satisfecho con la reacción de los suyos y destacó la capacidad del equipo para no rendirse pese al 2-0 adverso. El técnico explicó que el descanso fue clave para ajustar aspectos tácticos y ganar presencia en campo contrario, algo que permitió a su equipo crecer con el paso de los minutos. Valoró especialmente la actitud y el compromiso en la segunda parte, señalando que el empate en el tiempo añadido es reflejo del trabajo y la fe del equipo hasta el final, aunque admitió que el inicio del encuentro penalizó demasiado a los suyos.
El empate deja sensaciones contrapuestas en O Couto: satisfacción por la puesta en escena y la eficacia del Ourense en la primera mitad, pero frustración por no haber sabido cerrar un partido que parecía encarrilado. El Barakaldo, por su parte, se marcha con un punto que premia su insistencia y capacidad de reacción, especialmente en la segunda parte. Un reparto de puntos que obliga a ambos conjuntos a seguir ajustando detalles en una competición cada vez más exigente y sin margen para la relajación.








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