Si te ha gustado, COMPARTE

La victoria de Osasuna ante el Levante (2-0) dejó al Real Oviedo en una situación todavía más fea de lo que parecía. Sí, los azules ya no son colistas… pero eso no es precisamente una buena noticia. Ahora están penúltimos y la salvación se escapa a cuatro puntos, algo que no había pasado en toda la temporada.

Si el partido de El Sadar hubiese acabado en empate o con triunfo del Levante, el Oviedo seguiría último, pero mucho más cerca del 17º. Vamos, que sería feo… pero menos feo. En cambio, ahora la cosa aprieta de verdad: el equipo lleva ocho jornadas seguidas sin ganar y necesita una victoria urgente para no llegar al parón de Navidad hundido.

Y lo que viene tampoco es un paseo. Este domingo, a las 14:00, toca visitar al Sevilla en el Sánchez-Pizjuán, que viene de sacar un empate en Mestalla. Y la semana que viene, misma hora pero en el Tartiere, llega un Celta crecido después de ganar 0-2 en el Bernabéu. Casi nada.

En resumen: el Oviedo está en un momento complicado y no puede fallar más. Necesita reaccionar ya, como sea y donde sea.