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El central veterano regresa para reforzar una defensa en apuros

La SD Huesca está a punto de concretar el regreso de Jair Amador ocho temporadas después de su marcha. El central, de 36 años, es una petición expresa de Jon Pérez Bolo, que busca experiencia inmediata para una zaga que no ha ofrecido garantías en lo que va de temporada. Para cerrar la operación, el futbolista deberá rescindir su contrato con la SD Eibar, donde tenía vínculo hasta junio con opción unilateral de prórroga, un paso clave antes de que el fichaje se haga oficial. Según el periodista Ángel García (‘Cazurreando’), el acuerdo ya está cerrado.

La dupla del ascenso vuelve a escena

El regreso de Jair permitirá reconstruir la mítica pareja de centrales junto a Jorge Pulido (si continúa en el club), la misma que logró el ascenso al Huesca en 2018 con Rubi en el banquillo. Tras aquel éxito, Amador no renovó y se marchó al Maccabi en Israel. Desde entonces, el club intentó recuperarlo en varias ocasiones, sin éxito. Bolo necesitaba un perfil fiable y con jerarquía; aunque Jair ha perdido velocidad con los años, su poderío aéreo, lectura del juego y conocimiento de El Alcoraz le convierten en un refuerzo inmediato y de confianza para la defensa.

Una defensa que no ha estado a la altura

La línea de centrales del Huesca no ha rendido como se esperaba. Piña, Carrillo, Arribas y Hugo Pérez no han igualado el nivel de Pulido, y la baja de Loureiro dejó un vacío aún no cubierto. La sensación en el club es que hacía falta un líder que ordenase la zaga y aportase seguridad en los momentos críticos. La salida de Hugo Pérez, cedido por el RCD Espanyol, parece inminente tras no cumplir con las expectativas. El regreso de Jair Amador acelera los movimientos defensivos y confirma la apuesta del Huesca por la experiencia inmediata para enderezar la temporada.