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El Real Zaragoza recibe al Burgos en una noche fría y lluviosa que pondrá a prueba su resurgir. Tras tres victorias seguidas y con la salvación al alcance, el equipo afronta la Copa como una oportunidad para reforzar su dinámica y dar minutos a los menos habituales. El Burgos llega en dudas, pero alerta ante el impulso zaragocista. Mucho más que una eliminatoria está en juego.

Un Zaragoza renacido ante una noche hostil.
Frío, lluvia y noche cerrada acompañarán al Real Zaragoza en su duelo copero frente al Burgos (21:00, Ibercaja Estadio). Sobre el papel, un contexto adverso para un equipo que todavía ocupa la última posición en LaLiga Hypermotion. Sin embargo, tras tres victorias consecutivas, el conjunto aragonés ha recuperado la ilusión y ya ve la salvación como un objetivo real. La Copa del Rey, competición que tantas alegrías ha dado al zaragocismo, aparece ahora como una incógnita: ¿estorbo en plena racha o una oportunidad para reforzar la dinámica? Rubén Sellés lo dejó claro: “La Copa no molesta”.

Ocasión para los menos habituales en plena rotación
El partido servirá como escaparate para los jugadores con menos minutos desde la llegada del técnico valenciano. Lo lógico es que ninguno de los once titulares en Leganés repita, pensando también en el duelo liguero ante el Málaga del lunes. Adrián Rodríguez tendrá su oportunidad bajo palos; Juan Sebastián y Tasende regresarán a los laterales; y Tachi volverá tras su lesión, acompañado por Gomes o Saidu.
En el medio, Akouokou y Toni Moya asumirán galones, mientras que Pau Sans podría disfrutar de minutos y Sebas Moyano será duda hasta última hora por un proceso gastrointestinal. En ataque, Bakis parte con ventaja para liderar un frente en el que también pugnan Dani Gómez y Bazdar.

Un Burgos en dudas y el reconocimiento al rival.
Los burgaleses llegan tras dos derrotas consecutivas en liga y con la vista puesta en el duelo del lunes ante el Albacete, crucial para mantenerse en zona de playoff de ascenso. Aun así, Ramis aseguró que el objetivo es clasificarse. En su comparecencia, el técnico elogió el momento zaragocista: “Ahora mismo transmiten la sensación de estar en playoff”, una declaración que subraya el trabajo de Sellés y el cambio anímico del equipo.

Una oportunidad para seguir soñando.
La clasificación supondría un nuevo impulso y la posibilidad de recibir a un equipo de Primera División en el Ibercaja Estadio en apenas dos semanas. Además, reforzaría la inercia positiva antes de visitar a un Málaga tocado tras su eliminación copera y el reciente cambio en su banquillo.
Para el Real Zaragoza, esta Copa no es un trámite: es una prueba de madurez, de ambición y de continuidad. Una oportunidad para seguir creciendo. Aunque sea solo por una noche de Copa, bajo el frío y la lluvia, el zaragocismo quiere seguir mirando hacia arriba.