Mérida AD supera al Ourense CF en un final vibrante (3‑2)

Ourense CF cayó derrotado ante la AD Mérida por la mínima en el Estadio Romano José Fouto este Domingo.
El ambiente en Mérida acompañaba a una tarde de fútbol exigente, con una grada entregada y un rival dispuesto a imponer su ritmo desde el inicio. El Ourense CF, consciente del desafío de jugar fuera ante un histórico, saltó al césped con la intención de mantener la solidez mostrada en jornadas anteriores y demostrar que también sabe hacerse fuerte lejos de O Couto.
El Ourense CF saltó al césped del Romano con un once marcado por la mezcla de juventud, trabajo y solidez defensiva. Álvaro defendió la portería; en la zaga, Enol Coto, Hugo Sanz —portando el brazalete de capitán—, Prado y N. Castillo formaron la línea defensiva. En el centro del campo, Amín, Jerin y Jelbat asumieron el control y la creación del juego. En punta, el tridente ofensivo compuesto por Omar, Guerrero y Yuste fue el encargado de buscar el gol desde el inicio.
El Mérida AD presentó un once inicial muy reconocible para su afición, apostando por su bloque habitual en el Romano. Csenterics se situó bajo palos; la defensa estuvo compuesta por Jacobo, Luis Pareja, Gaizka y Vergés. En la sala de máquinas, Beneit, Martín S., Benny, Artola y Doncel llevaron el peso del juego, mientras que en ataque el técnico apostó por la velocidad y profundidad de Álvaro G para intentar hacer daño desde los primeros compases.
Desde el pitido inicial, Mérida mostró su intención de dominar el partido. La presión alta de los locales buscaba incomodar la salida del balón de Ourense, y la estrategia dio frutos pronto. A los 20 minutos, tras un buen desborde por la banda derecha, Luis Pareja recibió un pase interior, controló y definió con precisión ante el portero visitante para adelantar a los suyos. La grada celebró con entusiasmo, sintiendo que su equipo podía marcar la diferencia en casa.
Sin embargo, el Ourense no tardó en reaccionar. Apenas cuatro minutos después, en el 24′, Adrián Guerrero recogió un balón suelto tras un fallo defensivo, avanzó con velocidad y definió cruzado desde dentro del área, estableciendo el empate (1‑1). Fue un golpe para los locales, pero también un aviso de que los visitantes no iban a encerrarse y ceder el control del partido.
A partir de ese momento, el juego se equilibró. Mérida intentaba mantener la posesión y crear espacios mediante combinaciones rápidas en el centro del campo y desbordes por las bandas, mientras Ourense apostaba por transiciones veloces y contragolpes que sorprendían a los locales. El mediocampo se convirtió en un terreno de batalla, con entradas fuertes y duelos individuales que frenaban las llegadas peligrosas.
En el tramo final de la primera mitad, ambos equipos tuvieron oportunidades. Mérida gozó de un par de remates desde fuera del área que se marcharon rozando los palos, mientras Ourense provocó tensión con un par de incursiones rápidas al contraataque, obligando al portero local a intervenciones decisivas. El empate al descanso reflejaba un duelo parejo, intenso y con la sensación de que cualquier detalle podría romper la igualdad en la segunda mitad.
Tras el descanso, Mérida salió decidido a mantener el control del partido. El equipo local presionaba, combinaba por el centro y buscaba desbordes por las bandas, mientras Ourense esperaba oportunidades para un contraataque rápido.
En el minuto 71, llegó un momento que cambió el rumbo del partido: un remate visitante fue desviado por el portero de Mérida, Adrián Csenterics, en propia puerta, haciendo que el marcador se pusiera 2‑2. La jugada provocó un gran suspiro en la grada: por un lado, el Ourense había conseguido igualar gracias a la mala fortuna local; por otro, Mérida debía recomponerse rápidamente para no perder el control del partido.
Tras el gol, el ritmo se intensificó. Mérida intentó reorganizarse y seguir generando peligro, mientras Ourense ganaba confianza y comenzó a apretar más en el medio campo, buscando aprovechar cualquier desajuste defensivo. Ambos equipos protagonizaron intercambios vertiginosos: centros al área, disparos lejanos, despejes providenciales y ocasiones claras que hacían que el marcador siguiera siendo imprevisible.
Fue en el tiempo de descuento, en el minuto 96, cuando Álvaro García Arana firmó el penalti que prácticamente cerró el partido para Ourense, estableciendo el 3‑2 definitivo. Un final electrizante, con Mérida intentando reaccionar y Ourense defendiendo la mínima ventaja con uñas y dientes, que mantuvo la tensión hasta el pitido final.
El técnico del Ourense CF hizo valoración del choque al término del mismo :
“Yo creo que ha sido un partido donde ha tenido de todo, ha habido tramos donde ellos han tenido un poquito más el balón, otros tramos donde lo hemos tenido nosotros y les hemos sometido”
También habló a cerca del VAR , implantado en primera rfef esta temporada: “yo sé que es complicado arbitrar, y es complicado el tema del VAR, creo que es una herramienta que está bien pero que matizando algunas cosas creo que es más justa. Ahora mismo ayuda poco a los árbitros”
Finalmente cerró sus declaraciones diciendo “hay que tener la cabeza fría, saber relativizar que son detalles en partidos tan igualados, y sobretodo analizar situaciones en las que no hemos hecho nada bien para seguir, que esto no para”








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