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Robert Lewandowski volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los grandes goleadores del fútbol europeo. Con un hat-trick ante el Celta de Vigo, el delantero polaco lideró al Barça hacia una victoria crucial y dejó claro que el tiempo no ha logrado domesticar su instinto de gol.

Ocurrió en Balaídos, en un partido que el Barça necesitaba ganar para seguir enganchado a la lucha por LaLiga. Robert Lewandowski regresaba al once titular después de varias semanas fuera por lesión. Y como si el tiempo no hubiera pasado, volvió a hacer lo que mejor sabe: marcar. Tres veces.

El primero llegó desde los once metros, ejecutado con una serenidad que solo da la experiencia. El segundo, un disparo con la derecha tras una jugada rápida dentro del área. El tercero, un cabezazo cruzado imposible para el portero. Tres goles distintos, un mismo mensaje: el instinto sigue intacto.

Más allá de los números, el polaco fue el faro de su equipo. Se ofreció en la salida de balón, fijó defensas y dio aire al Barça en los momentos de más presión. No solo fue el goleador de la noche, sino el líder que marcó el camino.

Con este hat-trick, Lewandowski alcanzó los 108 goles en 159 partidos con la camiseta azulgrana, superando a Neymar Jr. y alcanzando a figuras históricas como Luis Enrique y Zaldúa. A sus 37 años, se convirtió además en el cuarto jugador más veterano de LaLiga en firmar un triplete, por detrás de Jorge Molina, Joaquín Sánchez y Alfredo Di Stéfano.

Y su gesta tiene un toque histórico: hacía 80 años que ningún jugador del Barça marcaba tres goles en el campo del Celta. El último en hacerlo fue César Rodríguez. Lewandowski rompió esa larga espera con la naturalidad de un goleador eterno.

Gracias a su actuación, el Barça consiguió un valioso triunfo por 4-2 y se marchó al parón a solo tres puntos del Real Madrid. Una victoria con peso emocional y competitivo, impulsada por un delantero que se niega a rendirse.

Porque Lewandowski no solo volvió a marcar. Volvió a recordar por qué el gol, cuando pasa por sus botas, tiene un toque de arte.