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El Zaragoza llega al límite

El Real Zaragoza afronta en El Sardinero a las 21h00 el cierre de una primera vuelta que roza lo dramático. Veinte jornadas después, el equipo sigue anclado en la zona baja y con la sensación de que cada partido es ya una final. La visita al líder no es el escenario ideal para reaccionar, pero sí una oportunidad única para demostrar que este Zaragoza aún está vivo. Ganar en Santander no solo supondría tres puntos, sería una inyección de fe para un grupo que lleva demasiadas semanas caminando sobre el alambre.

Un líder temible… pero con grietas

El Racing llega como el equipo más goleador de la categoría, con 43 tantos en 20 partidos y un ritmo ofensivo que asusta. Sin embargo, el contexto es menos perfecto de lo que parece. José Alberto afronta el duelo sin Villalibre, sin Jeremy y sin Arana, su tridente ofensivo. Tres ausencias que cambian por completo el paisaje y que obligarán al técnico a improvisar en la punta de ataque. Además, El Sardinero no siempre ha sido un fortín ante equipos de la zona baja, una estadística que invita a creer.

Un Zaragoza herido, pero más competitivo

El equipo de Rubén Sellés sigue pagando caro su falta de gol, pero ha mejorado en juego y en competitividad. La derrota ante Las Palmas en el minuto 88 dolió, pero también dejó una sensación clara: este Zaragoza ya compite. Fuera de casa, además, el equipo ha ofrecido mejores versiones que en La Romareda. Ahora necesita traducir eso en puntos.

Problemas atrás y un once por ajustar

Sellés no podrá contar con Tachi, sancionado, ni con Aguirregabiria, aún lesionado. La buena noticia es que Radovanovic estará disponible pese al golpe en las costillas sufrido la pasada jornada. La defensa, muy castigada durante toda la temporada, vuelve a ser una de las grandes incógnitas ante el ataque más prolífico de la liga.

Una final encubierta

Para el Zaragoza, este partido es mucho más que el cierre de la primera vuelta. Es la posibilidad de colocarse a seis puntos de la salvación y de mandar un mensaje a la categoría: este equipo no se rinde. El Racing se juega el liderato y el simbólico título de campeón de invierno; el Zaragoza, algo mucho más importante: su propia supervivencia. En El Sardinero, solo uno podrá salir reforzado.