Si te ha gustado, COMPARTE

El club blinda al mediapunta de la cantera tras su irrupción con el primer equipo

El futbolista, símbolo de zaragocismo, seguirá creciendo en el Real Zaragoza tras una renovación que refuerza el proyecto de futuro

Hay renovaciones que trascienden lo contractual. La de Hugo Pinilla con el Real Zaragoza hasta 2030 es una de ellas. El club aragonés ha querido asegurar el futuro de una de las joyas más prometedoras de su cantera en una negociación rápida, impulsada por la dirección deportiva de Lalo Arantegui y por el deseo del propio futbolista de seguir ligado al equipo de su vida.

El nuevo contrato amplía en dos años el anterior vínculo, que finalizaba en 2028, y convierte al mediapunta en jugador del primer equipo a todos los efectos, aunque mantendrá el dorsal del filial.

Un chico de la casa

Pinilla representa como pocos el sentimiento de pertenencia al Zaragoza. Llegó al club siendo un niño, en edad alevín, después de formarse en el Valdefierro y en el Amistad, y desde entonces su crecimiento en la Ciudad Deportiva ha sido constante hasta convertirse en uno de los talentos más ilusionantes de su generación.

Su historia con el primer equipo comenzó la pasada temporada, cuando debutó ante el CD Castellón con Gabi en el banquillo. Este curso ha alternado minutos entre el primer equipo y el Deportivo Aragón, acumulando experiencia y aprendizaje.

Una semana que lo cambió todo

La renovación llega además en una semana especialmente intensa para el futbolista. El mediapunta, que cumplirá 20 años el próximo 28 de abril, vivió días muy difíciles tras el fallecimiento de su madre, Ana Cristina Ruiz. Aun así, mostró una enorme fortaleza al saltar al campo como titular en Cádiz en la victoria del Zaragoza ante el Cádiz CF.

Fue una apuesta valiente de David Navarro, que le dio galones en un momento muy delicado. Pinilla respondió con personalidad, demostrando que su talento va acompañado de carácter.

Un mensaje de futuro

La renovación también encaja con la línea marcada por Lalo Arantegui en su regreso a la dirección deportiva: proteger cuanto antes a los futbolistas con mayor proyección del club.

La cláusula del jugador también ha sido revisada al alza respecto a la anterior, que era de 1,5 millones de euros por su contrato de filial.

Pero más allá de cifras y plazos, el acuerdo transmite un mensaje claro: el Zaragoza quiere construir parte de su futuro con futbolistas de casa. Y en ese futuro, Hugo Pinilla está llamado a tener un papel importante.

Porque a veces el fútbol también va de esto: de talento, de raíces y de un chico que nunca dejó de soñar con triunfar en el club de su vida.