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El Molinón se viste de partido grande este domingo. El Sporting de Gijón encara la cita ante el Eibar con la presión y la motivación de saber que el encuentro puede marcar un antes y un después en sus aspiraciones. Los rojiblancos necesitan solidez, continuidad y un golpe de autoridad en casa para seguir enganchados a la zona noble. Y llegan ante un rival que, pese a su irregular rendimiento lejos de Ipurua, aterriza en Gijón con hambre y un orgullo tocado.

El Eibar no ha logrado aún una victoria como visitante esta temporada, pero su técnico, Beñat San José, ha dejado claro que su equipo llega con la intención de cambiar esa tendencia precisamente en El Molinón. “Es un escenario ideal para reivindicarnos”, aseguró en la previa, subrayando el componente emocional que rodea al duelo. “Nos hiere en el orgullo tener solo un punto fuera. Tenemos coraje y muchas ganas de revertirlo”.

El Sporting, consciente de la urgencia del Eibar, también sabe que deberá imponer su ritmo y su estilo desde el inicio. Borja Jiménez ha conseguido activar al equipo en lo táctico y en lo anímico, y el ambiente del estadio será, una vez más, un factor determinante. Los rojiblancos buscarán aprovechar su fortaleza como locales ante un rival que alterna fases de juego muy dominantes con momentos de desorden que le han penalizado.

El equipo Gijonés recupera piezas importantes para el encuentro, con Gaspar Campos ya disponible tras su lesión en Zaragoza y el regreso del guardameta Christian Joel. Además, el técnico vuelve a confiar en la cantera con la presencia, por tercera semana consecutiva, de Manu Rodríguez y Nico Riestra, y premia el buen rendimiento del juvenil Álex Diego, que entra por primera vez en una convocatoria del primer equipo.

En el lado armero, las bajas vuelven a condicionar: Guruzeta y Nolaskoain no estarán disponibles, mientras que Madariaga entra en la lista ya en condiciones de participar. Adu Ares continúa su recuperación.

Para el Sporting, el partido es una oportunidad clara de reafirmarse ante su gente y mantener la ambición intacta en una liga tremendamente igualada. Para el Eibar, un examen obligatorio para romper su mal fario como visitante y demostrar que puede competir en escenarios de máximo nivel.

El encuentro también tendrá un componente solidario, ya que el Sporting colaborará con la Cocina Económica, promoviendo la recogida de alimentos y artículos de primera necesidad para apoyar a la entidad gijonesa, que cada día atiende a cientos de personas en situación vulnerable. El club anima a los aficionados a sumarse a la iniciativa y demostrar, una vez más, la capacidad de El Molinón para responder cuando se trata de ayudar a quienes más lo necesitan.

Todo apunta a un encuentro intenso, emocional y con mucho en juego. El Molinón dictará sentencia.