El Real Zaragoza cumple a última hora con la Nueva Romareda

El club abona los 10 millones comprometidos mediante aportaciones directas de los accionistas y evita una ruptura del pacto de socios
Pago al límite del plazo
El Real Zaragoza ha hecho efectiva su aportación de 10 millones de euros a la sociedad Nueva Romareda dentro del plazo establecido, que expiraba este miércoles 31 de diciembre. El abono se produjo prácticamente sobre la bocina, pero permitió al club cumplir con lo pactado y mantener su posición dentro de la sociedad encargada de impulsar la construcción del nuevo estadio.
En un comunicado oficial, la entidad confirmó la operación y subrayó que se ha realizado “de manera estricta y puntual”, destacando la “solidez de la gestión” y el compromiso con un proyecto considerado estratégico tanto para el club como para la ciudad.
Aportaciones directas, sin préstamo
Según ha podido conocer este diario, los propietarios del Real Zaragoza descartaron finalmente acudir a un préstamo para afrontar el pago. La fórmula elegida fue la de realizar aportaciones directas por parte de los accionistas, lo que permitió reunir la cantidad exigida antes del cierre del ejercicio.
No llegar a tiempo habría tenido consecuencias de gran calado, ya que el club se exponía incluso a quedar fuera de la sociedad Nueva Romareda, poniendo en riesgo su participación en el proyecto. Finalmente, ese escenario quedó descartado y el acuerdo firmado con el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza sigue plenamente vigente.
Un compromiso que contrasta con el pasado
Desde la dirección del club se insiste en que el pago “se iba a hacer sí o sí”, aunque el precedente inmediato invitaba a la cautela. En 2024, el Real Zaragoza cerró el año sin abonar los 6,8 millones comprometidos anteriormente con la sociedad promotora del estadio, una situación que generó dudas y tensiones en torno al proyecto.
Ahora, el club defiende que esta aportación supone mucho más que una simple operación financiera. En su comunicado, el Zaragoza recalca su papel como “motor vertebrador de la sociedad aragonesa” y como agente de crecimiento económico y proyección internacional para la comunidad.
La mirada puesta en el nuevo estadio
El proyecto de la Nueva Romareda sigue siendo presentado como una iniciativa que trasciende lo deportivo. Desde el club se habla de un recinto “de vanguardia, sostenible y moderno”, llamado a convertirse en un icono arquitectónico y en un referente capaz de albergar eventos de primer nivel.
La entidad sostiene que la aportación de capital es clave para garantizar que los plazos de ejecución se mantengan según lo previsto y que el futuro estadio Ibercaja Romareda devuelva a Zaragoza un lugar destacado en el mapa del deporte.
Un paso clave para seguir dentro del proyecto
Más allá del discurso institucional, la realidad es que el pago resultaba imprescindible para que el Real Zaragoza siguiera formando parte de la sociedad Nueva Romareda y, por tanto, del negocio y la gestión del nuevo estadio. Cumplido el requisito, el club asegura avanzar “con la mirada puesta en el futuro”, reafirmando su compromiso con la ciudad y cerrando el año con un asunto clave resuelto, aunque al límite del calendario.








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