El Real Oviedo se juega la vida en Vallecas ante el Rayo Vallecano

El Real Oviedo afronta este miércoles en Vallecas el que puede ser uno de los partidos más decisivos de la temporada. Colista con 17 puntos y a nueve de la salvación, el conjunto azul visita al Rayo Vallecano en el encuentro aplazado de la jornada 23 con una premisa clara: todo lo que no sea ganar complicará todavía más sus opciones de permanencia.
El duelo llega casi un mes después de la fecha prevista inicialmente, cuando el mal estado del césped obligó a suspender el choque apenas dos horas antes de disputarse. Aquella situación generó malestar en el entorno oviedista, aunque el técnico, Guillermo Almada, ha insistido en centrar toda la energía en lo deportivo. El entrenador uruguayo ha calificado el partido como “el más importante del año” y ha subrayado que su equipo debe afrontarlo como una final.
El Oviedo llega tras una racha de un empate y dos derrotas, la última ante el Atlético de Madrid en un encuentro en el que, según el propio Almada, se hicieron muchas cosas bien pese al resultado adverso. El mensaje en el vestuario es claro: mantener la línea de juego y confiar en que los resultados terminen llegando.
En lo deportivo, el técnico no podrá contar con los centrales David Costas y Eric Bailly, por lo que la pareja formada por Dani Calvo y David Carmo volverá a sostener el eje de la defensa. También se queda fuera Ovie Ejaria, que todavía no está al mismo ritmo que sus compañeros. En el centro del campo se mantiene la duda entre Nicolás Fonseca y Santiago Colombatto, mientras que en los laterales no se descartan cambios para aportar piernas frescas.
El rival llega en una situación más cómoda, aunque tampoco exenta de presión. El equipo dirigido por Íñigo Pérez está tres puntos por encima del descenso y afronta el encuentro tras sumar cinco de los últimos nueve puntos frente a rivales de entidad. Aun así, en Vallecas son conscientes de que el Oviedo se juega mucho más que tres puntos.
Para los azules, el reto no será solo competitivo, sino también emocional. La polémica suspensión, la necesidad clasificatoria y la dificultad del escenario convierten el choque en una prueba de carácter. El propio Almada ha insistido en que acumular jugadores atrás no es sinónimo de defender mejor y que el equipo debe buscar equilibrio para evitar los errores que le han penalizado en los minutos finales de varios partidos.
La última visita del Oviedo a Vallecas, en la temporada 2020/21 y a puerta cerrada por la pandemia, terminó con una derrota contundente. Este miércoles el contexto es muy distinto, pero la urgencia es máxima. El Real Oviedo necesita una victoria para seguir creyendo en la permanencia. En Vallecas no hay margen para especular.







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