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El club blanco cerró el año con una imagen sólida en el césped y en los despachos, pero la falta de títulos en las grandes citas dejaron un sabor agridulce en Chamartín.

El 2025 del Real Madrid fue un año de contrastes. Sobre el césped, el equipo mantuvo su estatus de aspirante en todas las competiciones, pero la falta de pegada en los momentos clave le impidió levantar trofeos. En LaLiga 2024‑2025, los blancos firmaron una campaña notable: 84 puntos, 78 goles a favor y solo 38 en contra, pero terminaron segundos, a cuatro del FC Barcelona.

La rivalidad se agudizó en las copas. En la Supercopa de España, el Madrid cayó con estrépito (2‑5) en la final de Yeda. En la Copa del Rey, rozó la gloria en Sevilla, pero el Barça volvió a imponerse (2‑3 en la prórroga). En Europa, la Champions League dejó una sensación similar: tras eliminar al Atlético en octavos, el equipo se desplomó en cuartos ante el Arsenal (global 1‑5), cerrando su participación con 8 victorias y 6 derrotas en 14 partidos.

El nuevo curso, sin embargo, mantiene viva la ambición. A falta de media temporada, el Madrid es segundo en Liga con 42 puntos y esta clasificado para la Champions con 12 puntos, mostrando que el proyecto sigue siendo competitivo.

Fuera del terreno de juego, el club exhibió una salud financiera envidiable. El ejercicio 2024‑2025 cerró con ingresos récord de 1.185 millones de euros, un beneficio neto de 24 millones (+56 %) y una deuda prácticamente inexistente (12 M€).