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El Carlos Tartiere se prepara para un partido que en Oviedo se vive como una final. El Real Oviedo recibe al Athletic Club con la necesidad apretando y la convicción de que la permanencia pasa por hacerse fuerte en casa en esta jornada 24 de La Liga.

El conjunto azul, colista con 16 puntos y un partido menos, quiere dar continuidad al triunfo ante el Girona y confirmar la línea ascendente que viene mostrando desde la llegada de Guillermo Almada. El técnico uruguayo ha insistido durante la semana en el mensaje emocional: “Cuando uno juega una final da un plus, sobre todo en motivación, ganas y deseo”. No es una frase vacía. En el vestuario se ha instalado la idea de que cada encuentro es el más importante del año.

Almada, eso sí, puso el foco en los detalles que pueden decidir el choque: “Si nos equivocamos en la salida, como nos pasó con el Barcelona, le estás dando ventaja a jugadores determinantes”. El plan pasa por administrar bien la pelota, ser agresivos tras pérdida y no dejar que el Athletic imponga su ritmo. Sobre la polémica suspensión en Vallecas, quiso zanjar el asunto: “Eso está en manos de los directivos. Nosotros debemos centrarnos en lo que depende de nosotros”.

La baja de Costas en defensa supone un contratiempo sensible, aunque el técnico confía en las alternativas. En ataque, defendió la meritocracia y el buen momento de Fede Viñas, dejando claro que el rendimiento marca las decisiones.

Enfrente estará un Athletic que también llega necesitado. Tras la derrota copera ante la Real Sociedad, Ernesto Valverde fue directo: “No hay tiempo para lamentarte”. El técnico rojiblanco reconoció que su equipo necesita sumar para ganar confianza: “Cuando no ganas siempre estás inseguro respecto al rival que te viene. Es una cuestión de confianza”.

Valverde advirtió además del peligro del Oviedo: “Están jugando bien, siempre con opciones de ganar. Ganaron al Girona, se les ve que están frescos”. Y subrayó que en una Liga tan apretada “lo fundamental es ir sumando puntos, nos urge”.

Dos equipos con urgencias distintas pero la misma obligación de competir al máximo. El Oviedo quiere convertir su estadio en el punto de partida hacia la salvación. El Athletic busca estabilidad y reafirmarse. Mañana, más que tres puntos, hay un golpe anímico en juego.