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El Real Oviedo afronta este lunes (21:00 horas) una cita cargada de simbolismo en el RCDE Stadium. Casi dos años después de la dolorosa final del playoff de ascenso de 2024, los azules regresan al estadio del Espanyol en una situación muy distinta, pero con una necesidad igual de grande: sumar tres puntos que mantengan viva la esperanza de la permanencia en Primera División.

El equipo de Guillermo Almada llega tras el duro 3-0 encajado en Vallecas, un golpe que el vestuario ha intentado digerir durante la semana. El técnico uruguayo reconoció que el equipo ha hecho autocrítica y espera ver una reacción inmediata.

“Hemos hecho autocrítica y queremos tener una revancha. El fútbol nos pone un partido a los cinco días para poder redimirnos. Se nos ve mejor y con ganas de jugar, es lo mejor que nos puede pasar. Para levantarnos hay que jugar y ganar”, explicó Almada en la previa.

El entrenador azul no escondió su descontento con la actuación ante el Rayo Vallecano y la calificó como el peor partido desde su llegada.

“Nos faltó jugar mejor. Fue un mal partido desde todos los puntos de vista. No tuvimos coordinación con la pelota, con muchas pérdidas. Nos generó desgaste y teníamos que estar más atentos. Fue nuestro peor partido y espero que nos deje enseñanzas para cambiar la imagen”, afirmó.

Pese al golpe reciente, el Oviedo llega a Cornellà con una pequeña oportunidad en la clasificación. Un triunfo permitiría recortar distancias con la zona de permanencia y situarla a seis puntos, un escenario que daría aire a un equipo que ha vivido una temporada llena de altibajos.

Para intentar cambiar la dinámica, Almada podría introducir varias novedades en el once. Nico Fonseca apunta a regresar al centro del campo junto a Kwasi Sibo tras la salida del equipo de Santiago Colombatto, mientras que las bandas podrían presentar caras nuevas con Thiago Fernández y Luka Ilic, dos futbolistas que han ido ganando peso en las últimas semanas.

Sobre ambos también habló el técnico uruguayo. “A Borbas le veo mucho mejor, acercándose al nivel que mostró en Brasil. El nivel te lo da la continuidad en los entrenamientos y jugar. Tuvo buenos minutos en Vallecas”, comentó sobre el delantero. En el caso de Ilic, Almada destacó su progresión: “Es muy buen futbolista. Le ha costado adaptarse a la liga española, pero le vemos más comprometido y con más nivel en los entrenamientos. Necesitamos de todos”.

Enfrente estará un Espanyol que tampoco atraviesa su mejor momento. El conjunto catalán solo ha sumado tres puntos de los últimos 27 posibles y todavía no ha ganado en lo que va de 2026, una mala racha que ha frenado sus aspiraciones de acercarse a los puestos europeos.

Pese a ello, el técnico perico, Manolo González, no se fía del Oviedo y espera un partido muy exigente.

“El partido será complicado. La presión es ganar siempre, más allá del puesto que tenga el rival en la clasificación”, aseguró el entrenador del Espanyol, que insistió en la necesidad de recuperar la mentalidad competitiva de su equipo. “No nos podemos conformar. Tenemos que volver a la dinámica de ser un equipo ganador”.

González también elogió algunas de las virtudes del conjunto azul, especialmente en el juego ofensivo.

“A nivel de transición anda bien y en el juego directo es bastante ganador. Tiene llegada y peligro desde el exterior. Con la llegada de Almada ha mejorado sus resultados y es un partido complicado”, analizó.

El encuentro, inevitablemente, traerá a la memoria aquella final del playoff de junio de 2024 en la que el Espanyol derrotó al Oviedo por 2-0 para lograr el ascenso. Para el técnico perico, aquel recuerdo sigue muy presente.

“Es un recuerdo para toda la vida. Es imborrable. Pase el tiempo que pase, no me lo podrá quitar nadie ni a mí ni al club”, afirmó.

Con ese pasado aún en la memoria del oviedismo, el Real Oviedo regresa al RCDE Stadium buscando algo más que tres puntos: una reacción que le permita seguir creyendo en la permanencia y cambiar la imagen de las últimas semanas.