El Oviedo quiere confirmar su crecimiento en Vallecas

El Real Oviedo afronta este sábado en Vallecas (14:00 horas) una nueva prueba de fuego en su lucha por la permanencia. Tras la victoria ante el Girona, en un partido en el que los azules no estuvieron brillantes pero sí efectivos, el equipo de Guillermo Almada visita al Rayo Vallecano con la intención de confirmar que el crecimiento mostrado en las últimas semanas no es casualidad.
El contexto no engaña: es un duelo directo, de máxima exigencia y con tres puntos que pesan más de lo habitual. El Oviedo llega reforzado por el triunfo ante el Girona, una victoria que cambió el ánimo del vestuario pese a que el juego no fue el mejor. Almada lo tiene claro: ganar también forma parte del proceso. «No siempre se puede jugar bien, pero ganar te refuerza y te hace crecer», ha insistido el técnico azul durante la semana.
El entrenador carbayón ha subrayado la importancia del aspecto mental y de afrontar este tipo de citas como una oportunidad, no como una carga. «Tiene que ser una motivación afrontar partidos decisivos. Es parte de disfrutar esta profesión», señaló en la previa, dejando claro que el equipo está preparado para convivir con la presión.
En Vallecas, el Oviedo buscará mantener la identidad que viene mostrando tanto en casa como a domicilio. Un equipo intenso, agresivo y comprometido, capaz de competir en escenarios difíciles. «Vamos a ir a buscarlos, a proponer y a buscar el triunfo. Nos preparamos para lo que nos encontremos», avisó Almada, que recupera a Eric Bailly para la convocatoria, aunque todo apunta a que no será titular.
Desde el otro lado, Íñigo Pérez no escondió el respeto hacia el conjunto azul y destacó el cambio que ha experimentado el Oviedo respecto a etapas anteriores. «Es un equipo diferente al que conocíamos antes, sobre todo en términos físicos, de intensidad, agresividad y emocionales», explicó el técnico del Rayo, que puso como ejemplo la capacidad del Oviedo para mantener su propuesta en campos complicados.
El entrenador franjirrojo fue más allá y dejó claro que espera a un rival fiel a su idea: «Tengo la sensación de que el Oviedo no va a cambiar. He visto sus partidos en estadios muy difíciles y siempre mantiene la agresividad».
Vallecas será un examen exigente, pero el Oviedo llega con argumentos. Viene de competir bien fuera de casa, de corregir errores y de ganar incluso cuando no estuvo fino. Ahora, el reto es confirmar sensaciones y dar continuidad a una línea que empieza a ilusionar.
Otra final, sí. Pero también una oportunidad.








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