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Enero apunta a despedida

La salida de Samed Bazdar en este mercado de invierno parece cuestión de tiempo. El delantero no entra en los planes de Rubén Sellés, que lo ha descartado en las últimas convocatorias o no le ha concedido minutos cuando ha sido citado. Su última aparición fue el 2 de noviembre ante el Deportivo y, desde entonces, su protagonismo ha sido inexistente, una situación que empuja al Real Zaragoza a buscarle destino de manera prioritaria.

Un precio difícil de asumir

El Zaragoza ha colocado a Bazdar en el escaparate con un listón elevado: 2,5 millones de euros y la conservación del 20% de un futuro traspaso. Una cifra que, a día de hoy, resulta inalcanzable para cualquier club, teniendo en cuenta su falta de continuidad y su escasa participación esta temporada. Aunque el atacante tiene mercado, ninguna entidad está dispuesta a llegar a esos números en este momento.

La cesión, alternativa real

Ante la dificultad de un traspaso directo, el club aragonés contempla una cesión con opción de compra obligatoria o, al menos, de fácil ejecución en verano. Esta fórmula permitiría liberar masa salarial y abrir espacio para reforzar la delantera, con Karrikaburu como gran objetivo para enero. El deseo del jugador, sin embargo, pasa por una salida definitiva, algo que choca con las condiciones impuestas por el Zaragoza.

Intereses sin oferta firme

En los últimos meses han aparecido informaciones sobre el interés de clubes como el Schalke 04 o el Almería, además de otros equipos atentos a una posible cesión. Sin embargo, no existe constancia de ofertas formales. Lo que sí parece seguro es que Bazdar tendrá opciones de salida, aunque lejos del precio fijado inicialmente por la entidad blanquilla.

Una apuesta de futuro que no cuajó

Bazdar llegó en el verano de 2024 como una firme apuesta deportiva y económica, con el respaldo de Víctor Fernández y del grupo inversor del club. Su irrupción fue prometedora, con goles y asistencias, hasta que una grave lesión muscular ante el Albacete frenó su progresión. Tras ella, ya no volvió a mostrar el mismo nivel ni con Ramírez, ni con Gabi, ni ahora con Sellés.

Una inversión pesada para el límite salarial

El Zaragoza terminó abonando tres millones de euros para hacerse con el 100% de su pase, la mayor inversión del club desde el descenso a Segunda en 2013. Entre amortización y salario, Bazdar supone cerca de un millón de euros anuales dentro del límite salarial, un peso difícil de sostener para un futbolista sin minutos. Por eso, su salida es casi una obligación deportiva y económica, aunque el desenlace aún tenga varios capítulos por escribir en este mercado de enero.